‘Estado de Fuga 1986’: Netflix revive la masacre de Pozzetto y explora los demonios detrás del horror. La nueva serie de Netflix, Estado de Fuga 1986, aborda uno de los episodios más oscuros en la historia reciente de Colombia: la masacre del restaurante Pozzetto, ocurrida el 4 de diciembre de 1986. La ficción se estrenará globalmente el 4 de diciembre de 2025, justo en el 39.º aniversario de los hechos.
De los hechos reales a la ficción
El crimen real fue perpetrado por Campo Elías Delgado, un exmilitar que ese día asesinó a su madre, a vecinos e irrumpió en Pozzetto, donde mató a decenas de personas —según diferentes fuentes, entre 29 y 30 muertos y varios heridos— antes de morir.
La serie reinterpreta esos acontecimientos a través de una historia de intriga psicológica. El protagonista es Jeremías Salgado, papel encarnado por el actor Andrés Parra, inspirado en la figura real de Delgado. El relato gira en torno a la mirada de un joven aspirante a escritor, Camilo León (interpretado por José Restrepo), cuya curiosidad por Salgado lo acerca peligrosamente al horror. Una investigadora —interpretada por Carolina Gómez— intenta reconstruir los hechos para desentrañar la mente detrás de la tragedia.
‘Estado de Fuga 1986’: Netflix revive la masacre de Pozzetto y explora los demonios detrás del horror
La serie, dirigida por Carlos Moreno y Claudia Pedraza y producida por AG Studios, no se limita a reconstruir la masacre. Busca explorar la psicología del protagonista, los traumas, la manipulación mental y los fantasmas de una Colombia marcada por la violencia.
El guion está supervisado por el escritor Mario Mendoza —quien conoció personalmente a Campo Elías Delgado —, lo que dota a la serie de una intención introspectiva: mostrar no solo al asesino, sino también una mirada crítica sobre los factores sociales, culturales y personales que preceden la violencia.
Una versión de memoria y ficción
Estado de Fuga 1986 se une a otras producciones que han abordado la masacre de Pozzetto (como la novela y la película Satanás) pero con un enfoque distinto: en lugar de presentar solo los crímenes, invita a reflexionar sobre la facilidad con que un ser humano “normal” puede devenir en monstruo.
Los creadores advierten que la serie contiene escenas de violencia explícita, tensión psicológica y momentos perturbadores —una apuesta por narrar el horror evitando sensacionalismos, pero sin obviar la crudeza del suceso.
¿Por qué importa esta serie ahora?
La producción llega en un momento en que Colombia y la región revisan su memoria histórica: Estado de Fuga 1986 ofrece una narración que reaviva la discusión sobre violencia, salud mental, exclusión social y la normalización del horror. Además, representa un nuevo capítulo en la apuesta de Netflix por historias latinoamericanas que combinan hechos reales con calidad de producción cinematográfica.
Para quienes busquen comprender la tragedia desde sus causas profundas —más allá de los titulares— la serie propone una mirada oscura, íntima, sobre cómo conviven el monstruo y el ser humano.
