España exige liberar presos políticos tras la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. El Gobierno español solicitó la liberación inmediata de los ciudadanos españoles detenidos por motivos políticos en el país, una gestión realizada luego del cambio de poder ocurrido en Caracas.
La petición fue confirmada por fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores a la agencia EFE, luego de que el diario El Español adelantara la información. Madrid considera prioritaria la situación de sus nacionales privados de libertad en el actual contexto político venezolano.
Delcy Rodríguez juró el cargo ante la Asamblea Nacional este lunes, después de que Nicolás Maduro fuera detenido por fuerzas estadounidenses y trasladado a Estados Unidos. El exmandatario enfrenta allí cargos por narcotráfico y otros delitos federales.
El Gobierno español ha sido crítico con la intervención militar de Estados Unidos, pero aun así el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, anunció que iniciaría contactos directos con Rodríguez. El objetivo declarado es avanzar en la protección de los ciudadanos españoles detenidos.
España exige liberar presos políticos
España mantiene intereses estratégicos en Venezuela, incluidos vínculos empresariales relevantes, además de una colonia estimada en unas 150.000 personas de origen español. Estos factores influyen en la postura diplomática adoptada por el Ejecutivo.
El Gobierno también confirmó que mantendrá la interlocución con la oposición venezolana. Busca promover un diálogo político que permita estabilidad institucional y reduzca la tensión interna.
Según datos oficiales, catorce ciudadanos españoles permanecen detenidos de forma arbitraria en cárceles venezolanas. La mayoría posee doble nacionalidad y nació o residía en el país.
En septiembre de 2025, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos y el partido Vente Venezuela elevaron la cifra. Ambas organizaciones señalaron que alrededor de veinte ciudadanos españoles estarían encarcelados por razones políticas.
Entre los casos más recientes figura la detención de José María Basoa y Andrés Martínez Adasme en septiembre de 2024. Las autoridades venezolanas los acusaron de pertenecer a servicios de inteligencia extranjeros y de planear un atentado.
