Equipos de rescate rastrean el Gran Cañón ante la presunta desaparición de más de 20 excursionistas atrapados por una descomunal crecida que arrasó pasarelas en Arizona. el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) y el Departamento de Seguridad Pública de Arizona concentran sus esfuerzos de emergencia este domingo 30 de agosto de 2026 en la localización de más de 20 personas que podrían estar desaparecidas o cuyo paradero permanece completamente desconocido tras una violenta crecida repentina en el Parque Nacional del Gran Cañón.
Por lo tanto, los equipos de búsqueda rastrean exhaustivamente los sectores más aislados y vulnerables de la reserva natural, donde decenas de turistas debieron ser desalojados de emergencia mientras la corriente arrastraba pesadas rocas y estructuras de metal hacia el cauce del río Colorado. Ante este escenario, las autoridades federales hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para recopilar cualquier información que permita verificar la ubicación y el estado de salud de campistas y senderistas en la zona del desastre.
Búsqueda de los más de 20 desaparecidos y zonas bajo rastreo crítico
En primer lugar, los protocolos de rescate priorizan la inspección del sendero North Kaibab desde su punto de inicio formal hasta las instalaciones de Phantom Ranch, así como las áreas del campamento Bright Angel.
En este sentido, los rescatistas enfocan un despliegue especial en el tramo encañonado conocido como the Box, ubicado al norte del citado refugio, por tratarse de un área estrecha donde se teme que los más de 20 senderistas y campistas sin reportar hayan quedado incomunicados o aislados por el aumento súbito del nivel de las aguas.
«El Servicio de Parques Nacionales busca información sobre más de 20 personas que podrían estar desaparecidas o cuyo paradero se desconoce tras la inundación, y solicita a cualquier persona con detalles sobre excursionistas o campistas en la zona que se comunique de inmediato con los equipos de auxilio», detallaron las autoridades del parque en su balance de emergencia.
Por consiguiente, el Departamento de Seguridad Pública de Arizona sumó aeronaves y brigadas terrestres para continuar las labores de evacuación y verificación de identidades durante toda la jornada dominical.
Destrozos en el arroyo Bright Angel y alteración del cauce del río
Arrastre de estructuras y pérdida de pasarelas
Por su parte, la crecida repentina se originó durante la tarde del sábado en el arroyo Bright Angel, afluente directo del río Colorado, desatando una torrentera de agua y lodo que colapsó y arrancó de cuajo las pasarelas peatonales que conectaban las rutas turísticas. De manera paralela, la fuerza del aluvión transportó grandes bloques de roca, restos de metal y sedimentos hacia el canal central del río, alterando de forma drástica la topografía del terreno al ensanchar el cauce y originar un nuevo e imponente rápido.
Dinamismo del paisaje y protocolos de seguridad
Al respecto, la magnitud de la riada evidenció la peligrosidad y rapidez con la que se transforman los corredores hidrológicos en el desierto montañoso estadounidense.
«Esto nos recuerda lo dinámico y activo que es el paisaje del Gran Cañón», afirmó Jack Schmidt, director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah, al evaluar el impacto físico del temporal en los afluentes.
Asimismo, los funcionarios del parque mantienen habilitadas líneas directas de contacto para que familiares reporten a personas que no hayan establecido comunicación tras iniciar sus recorridos el fin de semana.
Con información de AFP
