Valencia, 13 de febrero de 2026-. El pentágono desplaza portaaviones USS Gerald Ford desde el Caribe hacia Oriente Medio. El traslado del portaaviones responde a una decisión del Pentágono para reforzar la presencia naval estadounidense ante la posibilidad de acciones militares contra Irán, según reportes publicados este viernes.
El portaviones, el más moderno y avanzado de la Marina de Estados Unidos, había estado operando en el Caribe desde finales de 2025 como parte de operaciones regionales y presión sobre redes y suministros petroleros.
El pentágono desplaza portaaviones USS Gerald Ford desde el Caribe hacia Oriente Medio
Ahora, la orden es que el Pentágono desplaza portaaviones USS Gerald Ford hacia la región del Golfo Pérsico, donde se unirá al grupo ya presente dirigido por el portaaviones USS Abraham Lincoln.
Esta decisión permitirá que Estados Unidos mantenga dos grupos completos de portaaviones en Medio Oriente, reforzando capacidades militares conjuntas y proyectando poder en una zona de alta tensión.
La decisión llega en un momento en que el presidente Donald Trump sopesa posibles medidas contra Irán si no se alcanza un acuerdo en torno a su programa nuclear. En conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, Trump advirtió que las consecuencias serían “muy traumáticas” si no se logra un pacto pronto.
Además de los portaaviones y sus buques de escolta, el despliegue incluye aeronaves de combate y sistemas de vigilancia que amplían la presencia militar estadounidense en la región.
Del Caribe a Oriente Medio
El Pentágono desplaza portaaviones USS Gerald Ford después de que este barco y su grupo de ataque hubieran participado en operaciones vinculadas a Venezuela, como parte de la respuesta militar estadounidense en la zona del Caribe.
El Gerald R. Ford tenía previsto regresar a su puerto base tras un despliegue prolongado, pero las nuevas órdenes han extendido su misión hasta, al menos, finales de abril o comienzos de mayo, según medios internacionales.
La reorientación estratégica también se produce en medio de discusiones sobre la política exterior de Estados Unidos y la necesidad de equilibrar la atención entre diversas crisis globales, incluidos programas nucleares y tensiones geopolíticas.
Analistas militares subrayan que el despliegue de un segundo portaaviones en la región refleja el nivel de presión que Washington está dispuesto a ejercer en torno a Irán y su programa nuclear
