Valencia, 11 de agosto de 2026-. El papa envió un mensaje de apoyo para las familias afectadas por el terremoto en Colombia y agradeció a las fuerzas de rescate por su labor. Un profundo dolor embarga a la Iglesia católica tras el devastador sismo en Colombia. Así lo reseña la agencia informativa internacional Europa Press, detallando el mensaje oficial emitido desde el Vaticano.
El papa León XIV expresó este martes su tristeza por las víctimas del terremoto. El pontífice manifestó su cercanía espiritual con el pueblo colombiano afectado por la tragedia.
A través de un telegrama firmado por el cardenal Pietro Parolin, el papa transmitió un profundo dolor a los familiares de los fallecidos. El texto fue enviado al arzobispo Francisco Javier Múnera Correa.
El papa envió un mensaje de apoyo para las familias afectadas por el terremoto en Colombia y agradeció a las fuerzas de rescate por su labor
El máximo representante de la Iglesia católica ofreció sufragios por el descanso eterno de los difuntos. Asimismo, elevó oraciones al Creador pidiendo la pronta recuperación de los numerosos heridos.
El sismo provocó la destrucción de edificaciones civiles y cuantiosos daños materiales en varios templos. Esta situación generó un profundo dolor en las comunidades religiosas de las regiones golpeadas.
El sumo pontífice pidió transmitir sus condolencias a quienes lloran la pérdida de seres queridos. Las muestras de solidaridad internacional continúan llegando al país sudamericano tras la emergencia.
Gratitud a los rescatistas y labores de asistencia humanitaria
En el telegrama oficial, el Vaticano también destacó la ardua labor de los cuerpos de socorro. El papa agradeció a cuantos trabajan con generosa entrega en las tareas de rescate.
La dedicación de los voluntarios busca aliviar el profundo dolor que afecta a los damnificados en la actualidad. Las brigadas humanitarias siguen removiendo escombros sin descanso en el territorio nacional.
Las autoridades eclesiásticas mantienen abiertas sus instalaciones para apoyar la distribución de ayuda. La Iglesia acompaña espiritualmente a los ciudadanos en esta compleja fase de recuperación.
