El MAS expulsa a Luis Arce tras denuncias de corrupción y derrota electoral. El Movimiento al Socialismo (MAS) decidió este jueves expulsar al presidente saliente de Bolivia, Luis Arce, tras un “análisis” de los resultados de las elecciones generales del 17 de agosto y las denuncias de corrupción en su contra.
En una conferencia de prensa, el presidente del partido, Grover García, confirmó la medida y aseguró que Arce “desvió fondos del MAS” y “traicionó al movimiento en pleno proceso electoral”. “Hemos solicitado en varias oportunidades que regularice esos desvíos y nunca lo hizo. Esos aportes nunca llegaron a las arcas del partido”, declaró.
García señaló además que la decisión responde a “denuncias de corrupción no esclarecidas” durante la administración de Arce, las cuales —dijo— “el pueblo reprocha”. Agregó que el Ministerio Público debe investigar los hechos “con transparencia y sin dilaciones”.
El MAS expulsa a Luis Arce tras denuncias de corrupción y derrota electoral
El dirigente también criticó la gestión del mandatario frente al desabastecimiento de combustible, problema que el país enfrenta desde hace meses. “Como partido oficialista presentamos propuestas, pero el Gobierno nunca pudo resolver ese tema”, afirmó.
La expulsión ocurre dos días antes de que Arce entregue el poder al presidente electo Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quien asumirá el sábado.
En los comicios de agosto, el MAS obtuvo apenas 3,17 % de los votos, lo que marcó el fin de casi 20 años de hegemonía política del partido fundado por Evo Morales.
El MAS llega dividido al cierre de este ciclo político, tras meses de tensiones internas entre Morales y Arce por el control del partido y la definición de la candidatura oficialista. A esa fractura se sumó la decisión del entonces presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, de postularse de forma independiente con la Alianza Popular.
Arce, que fue ministro de Economía en el gobierno de Morales y ganó la presidencia en 2020, renunció a la reelección en mayo, llamando a la unidad de la izquierda boliviana, aunque su salida del MAS ahora sella una de las rupturas más profundas en la historia reciente del movimiento.
