EE. UU. exigirá depósitos de hasta 15.000 USD en visas para ciudadanos de 50 países . El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, anunció este miércoles que exigirá a ciudadanos de 50 países pagar un depósito de hasta 15.000 dólares para poder solicitar la entrada al país bajo visas tipo B1 (negocios) o B2 (turismo).
La medida forma parte de un programa ampliado de “bonos de visa” destinado a evitar que visitantes permanezcan en EE. UU. más tiempo del permitido por sus visas. El funcionario del Departamento de Estado que dio la información habló bajo condición de anonimato.
EE. UU. exigirá depósitos de hasta 15.000 USD en visas para ciudadanos de 50 países
Doce nuevos países se suman a una lista que ya incluía a otras 38 naciones, en su mayoría africanas. Los países recientemente incluidos son:
- Camboya
- Etiopía
- Georgia
- Granada
- Lesoto
- Mauricio
- Mongolia
- Mozambique
- Nicaragua
- Papúa Nueva Guinea
- Seychelles
- Túnez
El programa entrará en vigor el próximo 2 de abril de 2026. Según el funcionario, el depósito de hasta 15.000 USD será reembolsado a quienes cumplan con las condiciones de su visa y regresen a su país de origen, o incluso si finalmente no viajan.
Objetivos y críticas
El gobierno estadounidense sostiene que esta medida busca reforzar la seguridad nacional y asegurar que los visitantes respeten los tiempos de estadía autorizados. Según las autoridades, el programa ha contribuido a la reducción de personas que exceden el tiempo permitido bajo sus visas.
La política migratoria de la administración Trump ha sido más estricta desde que asumió el cargo en enero, incluyendo deportaciones agresivas, revocación de visas y residencias, y revisiones de redes sociales y declaraciones pasadas de los inmigrantes.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han criticado estas medidas. Argumentan que pueden limitar el debido proceso, la libertad de expresión y crear barreras financieras para ciudadanos de países con menores recursos.
Impacto y reembolso
El depósito exigido no se considera un pago adicional por la visa en sí, sino un “bono” que se retiene como garantía de que el visitante cumplirá las normas migratorias. El Departamento de Estado indicó que los fondos serán devueltos si el titular de la visa respeta los plazos y condiciones de su estadía.
Esta decisión amplía las políticas migratorias y de control fronterizo implementadas por la administración estadounidense y tendrá impacto en miles de ciudadanos de diversos países que planean viajar por turismo o negocios.
