Dinamarca y Groenlandia rechazan presiones de Estados Unidos sobre la isla. Tras una jornada de negociaciones en Washington, Dinamarca y Groenlandia reafirmaron que la soberanía de la isla no está en venta ni sujeta a las pretensiones de la Casa Blanca.
El canciller danés, Lars Lokke Rasmussen, señaló que cualquier propuesta que ignore la integridad del Reino y el derecho a la autodeterminación de Groenlandia es “totalmente inaceptable”.
Por su parte, la canciller groenlandesa Vivian Motzfeldt enfatizó que existe disposición a profundizar la cooperación económica con Estados Unidos, pero no a costa de la soberanía de la isla.
Rasmussen y Motzfeldt se reunieron con el vicepresidente estadounidense J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, buscando convencer a la administración Trump de poner fin a sus exigencias territoriales en el Ártico.
Dinamarca y Groenlandia rechazan presiones de Estados Unidos sobre la isla
Uno de los puntos críticos fue la narrativa de seguridad nacional de Washington. El canciller danés desmintió que existan buques militares chinos en Groenlandia, señalando que no se ha registrado presencia de China en la zona desde hace aproximadamente una década.
A pesar de la presión estadounidense, las autoridades nórdicas descartaron amenazas inmediatas por parte de potencias extranjeras y subrayaron que la seguridad del Ártico puede garantizarse sin ceder el control territorial a Estados Unidos.
Se acordó la creación de un grupo de trabajo para mantener el diálogo, pero las posturas siguen opuestas, dejando claro que las demandas estadounidenses responden a una agenda de expansión neocolonialista.
La firmeza de Copenhague y Nuuk frena directamente la retórica de conquista impulsada por la administración Trump en las últimas semanas.
