Los funcionarios del Servicio de Investigación Penal del Cuerpo de Policía del Estado Portuguesa capturaron en flagrancia a una mujer de 48 años. Las autoridades policiales actuaron de manera inmediata tras recibir una llamada de alerta sobre un presunto caso de violencia familiar.
El procedimiento de seguridad ciudadana ocurrió durante las últimas horas de la noche de este viernes en el populoso municipio Páez de la entidad llanera. Además, los oficiales de resguardo lograron salvaguardar de forma oportuna la integridad física de la pequeña víctima, un niño de apenas tres años de edad.
Sin embargo, los médicos del centro asistencial local reportaron que el infante presentaba marcas y lesiones corporales visibles en diferentes zonas de su cuerpo. Por otro lado, los fiscales del Ministerio Público iniciaron los procedimientos judiciales correspondientes contra la agresora procesada por maltrato infantil en Venezuela.
El despliegue de seguridad en la urbanización Durigua III
La Fiscalía Séptima del Ministerio Público emitió una orden de movilización urgente tras procesar las denuncias de los vecinos de la comunidad afectada. Por consiguiente, los efectivos policiales de la división Cono Norte se trasladaron velozmente hasta la vivienda número 20 de la calle 5 del sector.
Por otra parte, la comisión de la policía estadal interceptó a la sospechosa dentro de la residencia familiar en el momento del operativo técnico. Adicionalmente, los funcionarios actuantes identificaron plenamente a la ciudadana involucrada bajo los nombres legales de Arelis Yesenia González, abuela directa de la víctima.
Efectivamente, el oportuno despliegue de los cuadrantes de paz evitó una agresión de mayores proporciones en contra del indefenso menor de edad afectado. En consecuencia, los cuerpos de prevención del Estado venezolano mantienen un monitoreo vecinal constante para erradicar las conductas violentas y el maltrato infantil en Venezuela.
Las evidencias incautadas y los rastros de la agresión física
Los uniformados policiales constataron de manera presencial las heridas traumáticas que mostraba el pequeño infante en la parte izquierda de su anatomía humana. Por esta razón, los agentes registraron marcas contundentes en la mejilla, en el brazo y también en la región semi-abdominal del niño agredido.
Asimismo, los investigadores penales colectaron un cinturón de cuero utilizado presuntamente por la detenida para infligir los castigos físicos al menor de edad. Por lo tanto, los expertos forenses fijaron fotográficamente el objeto punzante para incorporarlo formalmente como una evidencia material de gran peso legal.
Ciertamente, este tipo de agresiones corporales directas atenta gravemente contra la salud emocional, el sano crecimiento y el bienestar general de los niños. No obstante, las instituciones de protección familiar recuerdan frecuentemente los severos castigos penales que establece la legislación vigente contra el maltrato infantil en Venezuela.
Los antecedentes de la detenida y el proceso judicial correspondiente
Las verificaciones posteriores de los funcionarios adscritos al sistema de información policial revelaron datos adicionales importantes sobre la conducta pasada de la ciudadana. En este sentido, la mujer ya registraba un antecedente delictivo del año 2003 ante la delegación municipal del CICPC de la ciudad de Acarigua.
Por otro lado, la reseña histórica policial detalla que las autoridades procesaron originalmente a la implicada por el delito de comercio de sustancias estupefacientes. Igualmente, las leyes venezolanas tipifican de forma estricta las sanciones contra la violencia familiar en la Ley Orgánica para la Protección de Niños.
Finalmente, las comisiones trasladaron a la procesada hasta los calabozos policiales mientras la Fiscalía Séptima estructura la presentación formal ante el tribunal de control. De este modo, el sistema de justicia del Estado tramita las acciones legales correspondientes para sancionar penalmente todo caso de maltrato infantil en Venezuela.
Con información de Cactus24
