Las fuerzas de seguridad combinadas de Bolivia iniciaron este sábado un masivo despliegue operativo para despejar las principales vías de comunicación terrestre del país. Los contingentes gubernamentales ejecutan las labores de despeje de las carreteras bajo el amparo legal del estado de excepción decretado por el Ejecutivo central.
Los uniformados partieron desde tempranas horas de la mañana desde centros urbanos clave como la ciudad de El Alto para liberar los accesos estratégicos.
Las comisiones oficiales remueven activamente grandes rocas, bloques macizos de concreto y promontorios de tierra colocados previamente por los manifestantes civiles. Sin embargo, los líderes de los sindicatos campesinos mantienen su postura de protesta firme y exigen la renuncia inmediata del mandatario Rodrigo Paz. Por otro lado, la parálisis del tránsito pesado generó una severa escasez de insumos médicos en distintas capitales, agravando la crisis política en Bolivia.
El despliegue de los cuerpos de seguridad en el Cruce Ventilla
Los pobladores de las comunidades adyacentes a las rutas afectadas recibieron con muestras de alegría y aplausos espontáneos a las unidades militares de rescate. Por consiguiente, los pequeños comerciantes locales expresaron su profundo alivio ante la posibilidad real de reactivar de inmediato sus actividades comerciales habituales.
Por otra parte, la señora Virginia Nieves relató detalladamente las pérdidas financieras significativas que experimentó su negocio debido a la interrupción del libre tránsito. Adicionalmente, la Central Obrera Boliviana y los simpatizantes del expresidente Evo Morales sostienen estas medidas de fuerza extrema desde el pasado mayo.
Efectivamente, el descontento de la población civil creció significativamente ante la imposibilidad absoluta de circular libremente para asistir a sus puestos de trabajo. En consecuencia, la intervención oportuna del Estado busca restablecer de forma definitiva el orden público dañado por esta profunda crisis política en Bolivia.
Las labores de limpieza vial en la localidad de Achica Arriba
El ministro de Defensa de la nación, Ernesto Justiniano, lideró personalmente la comitiva oficial de inspección técnica en la importante ruta hacia Oruro. Por esta razón, el alto funcionario gubernamental supervisó los puntos críticos donde ocurrieron fuertes enfrentamientos armados durante las últimas semanas de protestas ciudadanas.
Asimismo, los técnicos ministeriales evidenciaron la destrucción total de oficinas policiales operativas, puestos de control sanitario y casetas principales de cobro de peaje. Por lo tanto, las cuadrillas de trabajadores públicos emplean maquinaria pesada para recolectar los restos de vehículos oficiales incendiados por las turbas violentas.
Ciertamente, el jefe de la cartera de Defensa constató que muchos de los puntos de obstrucción vial operaban de manera fantasma. No obstante, las autoridades militares mantienen un patrullaje constante para evitar nuevos focos de inestabilidad civil derivados de la crisis política en Bolivia.
Las consecuencias económicas del conflicto y el decreto de excepción
El presidente Rodrigo Paz dictó formalmente la medida excepcional de seguridad pública con el objetivo primordial de restablecer la total normalidad institucional. En este sentido, la disposición legal prohíbe explícitamente el uso de artefactos explosivos y ordena el apoyo logístico temporal del ejército nacional.
Por otro lado, los reportes oficiales de las instituciones sanitarias confirman el lamentable deceso de al menos 16 personas durante las jornadas. Igualmente, los economistas locales calculan que las pérdidas financieras asociadas a las trancas de carreteras superan actualmente los 3.000 millones de dólares.
Finalmente, el Gobierno nacional reiteró públicamente su total disposición de mantener los canales de diálogo abiertos con los sectores sociales que tengan demandas. De este modo, los cuerpos de seguridad del Estado avanzan firmemente para mitigar los severos efectos económicos de la crisis política en Bolivia.
Con información de EFE
