Desde la reunión Petro-Trump, Colombia lanza bombardeos contra el ELN en el Catatumbo. La reunión de alto nivel entre el presidente colombiano Gustavo Petro y su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca ha tenido sus primeros efectos concretos en la lucha contra grupos criminales y narcotraficantes en la frontera con Venezuela, según informes oficiales y medios como Semana y El País.
En las últimas horas, las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron una ofensiva militar en la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, atacando posiciones del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de la Estructura 33, una de las disidencias de las extintas FARC que también opera en esa zona fronteriza.
Desde la reunión Petro-Trump, Colombia lanza bombardeos contra el ELN en el Catatumbo
El general Hugo Alejandro López Barreto, comandante de las Fuerzas Militares, informó vía Twitter que se trata de una operación de alta precisión desarrollada por el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía en el área.
“Hombres de las Fuerzas Militares se encuentran desplegados en el área de operaciones ejecutando maniobras ofensivas para consolidar la zona”, dijo, y señaló que la acción está enmarcada dentro del **derecho internacional humanitario y el respeto a los derechos humanos”.
Fuentes militares citadas por Semana indicaron que, al menos, siete personas habrían muerto y hay una persona capturada, aunque la operación continúa en desarrollo y se esperan más reportes oficiales.
El Catatumbo es una región estratégica en la frontera con Venezuela donde grupos armados ilegales disputan el control de rutas de narcotráfico, minería ilegal y otros negocios ilícitos. Tras la reunión entre Petro y Trump, uno de los temas centrales de la agenda fue cooperar en temas de seguridad y lucha antidrogas, incluyendo propuestas de coordinación con Venezuela para enfrentar conjuntamente a los líderes del ELN y otros grupos.
La ofensiva militar se produce en un contexto de tensiones prolongadas por la violencia en el Catatumbo, que ha afectado a miles de civiles y ha puesto a prueba las estrategias de seguridad del gobierno colombiano.
