Un innovador estudio científico identificó un componente genético crucial para comprender las diferencias biológicas en el envejecimiento entre hombres y mujeres. Por lo tanto, los investigadores destacan el rol protector de la proteína SIRT7 como un escudo fundamental para la estabilidad de nuestro genoma.
Descubrimiento de la proteína SIRT7
Científicos del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras de Barcelona lideraron el hallazgo junto al Mass General Brigham de Boston. Por consiguiente, la prestigiosa revista Nature publicó los resultados de esta importante investigación internacional sobre la proteína SIRT7.
De este modo, el Ministerio de Ciencia y la Agencia Estatal de Investigación difundieron los detalles del balance médico mediante un comunicado oficial. Sin embargo, los expertos recuerdan que el estudio de los cromosomas sexuales abre una de las líneas más prometedoras de la medicina actual.
Efectivamente, los análisis demuestran que la proteína SIRT7 protege especialmente el cromosoma X en las células de las mujeres. Por el contrario, los hombres solo poseen un cromosoma X en su estructura genética, marcando una clara diferencia biológica de base.
El impacto celular de la proteína SIRT7
En las células de las mujeres, un cromosoma X permanece normalmente inactivo para mantener un correcto equilibrio en la expresión de los genes. Por lo tanto, la ausencia de la proteína SIRT7 altera de forma drástica este sensible mecanismo de control celular.
Por un lado, el cromosoma inactivo se silencia en exceso debido a la falta de este componente biológico esencial. Por otro lado, el cromosoma X activo incrementa anómalamente su actividad habitual, dañando el ácido desoxirribonucleico (ADN) de manera grave.
Consecuentemente, el cromosoma experimenta una alarmante vulnerabilidad genética y constantes fenómenos de inestabilidad genómica interna. Además, los científicos probaron estos efectos perjudiciales en modelos animales dentro de los laboratorios especializados.
Ciertamente, las hembras sufrieron las peores consecuencias por la falta de la proteína SIRT7 durante los ensayos científicos de laboratorio. Por esa razón, los animales presentaron un peor estado de salud general y una menor esperanza de vida que los machos evaluados.
Nuevas vías contra el cáncer y la proteína SIRT7
El jefe de grupo del Instituto Josep Carreras, Alejandro Vaquero, explicó que este trabajo amplía significativamente los conocimientos previos sobre el tema. Además, el experto argumentó que las alteraciones de la proteína SIRT7 afectan directamente la regulación natural del sistema inmunitario.
Por este motivo, la ausencia de este elemento genético contribuye potencialmente al desarrollo y avance de diversos cánceres hematológicos. Sin embargo, los nuevos hallazgos científicos guiarán a los médicos para diseñar terapias moleculares personalizadas según el sexo del paciente.
Finalmente, la comunidad científica celebra este avance porque permite comprender mejor el funcionamiento de las células sanguíneas frente a las mutaciones malignas. De igual forma, los especialistas continuarán las investigaciones para frenar los tumores malignos vinculados a la proteína SIRT7.
Con información de EFE
