Descartan un sismo tradicional en Nepal tras comprobarse que un letal derrumbe de tierra activó los sismógrafos en la frontera con China. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) rectificó este miércoles la naturaleza técnica de un evento registrado en Nepal, concluyendo que la vibración catalogada inicialmente como un sismo de magnitud 4,4 correspondió en realidad al impacto de un masivo deslizamiento de tierra.
La reclasificación geológica se produce en el marco de una grave emergencia climática caracterizada por severas riadas e inundaciones que azotan el norte del país asiático, cobrando la vida de cerca de un centenar de personas y destruyendo asentamientos enteros en las faldas montañosas.
Reclasificación técnica del USGS, análisis de ondas y coordenadas satelitales
En relación con el reporte técnico emitido desde su sede central en Virginia a las 02:52 GMT, el organismo científico explicó que una revisión exhaustiva de las ondas sísmicas de largo período confirmó que la energía liberada en la corteza terrestre no provino de una falla tectónica convencional. En este sentido la agencia ajustó el evento a una magnitud de 5,2 clasificada formalmente como un movimiento de masa o alud, ubicando el epicentro geográfico del fenómeno a unos 55 kilómetros al noroeste de la localidad de Kodari.
«Un análisis adicional de las ondas sísmicas de largo período mostró que la energía no fue producida por un terremoto, clasificando el evento como un deslizamiento a partir del monitoreo satelital», precisaron los técnicos del USGS en su actualización oficial.
Por consiguiente los geólogos descartaron la profundidad preliminar calculada en diez kilómetros a 77 kilómetros de Kodari, precisando la ubicación exacta mediante imágenes de radar de alta resolución.
Devastación en la provincia de Bagmati y saldo humano en Rasuwa
Impacto de las riadas y balance de víctimas mortales
Por su parte las intensas precipitaciones y el desbordamiento de afluentes golpearon con extrema fuerza las zonas septentrionales del territorio nepalí, concentrando la mayor devastación en el distrito de Rasuwa, perteneciente a la provincia de Bagmati, en las inmediaciones de la frontera con la región del Tíbet, en China.
En este contexto los balances provisionales de rescate confirmaron el hallazgo de al menos 98 personas fallecidas producto del arrastre de lodo, rocas y crecidas violentas de agua que arrasaron decenas de viviendas rurales.
Búsqueda de casi un millar de desaparecidos
Por otro lado los cuerpos de rescate locales y las brigadas del ejército mantienen un despliegue crítico en la zona siniestrada ante el reporte de casi mil personas desaparecidas que permanecen incomunicadas bajo los escombros y el fango.
Ciertamente las adversas condiciones topográficas y el colapso de las rutas de acceso terrestre dificultan la llegada de maquinaria pesada y asistencia humanitaria urgente a las comunidades más vulnerables del corredor fronterizo.
Con información de EFE
