Valencia, 24 de septiembre de 2026-. Desalojo de una mujer de más de 80 años de edad puso en evidencia al mundo entero la crisis de vivienda que atraviesa España.
Maricarmen fue desalojada el miércoles de su vivienda, ubicada en el barrio del Retiro, en Madrid. La mujer, que utiliza silla de ruedas por problemas de movilidad, salió del inmueble en una camilla y fue trasladada a una ambulancia.
Decenas de personas se concentraron frente al domicilio para respaldarla mientras abandonaba el lugar. «¡Maricarmen, no estás sola!», corearon los manifestantes durante el desahucio.
La jubilada había mantenido durante varios años una disputa judicial después de que una agencia inmobiliaria adquiriera el inmueble que ocupaba. Posteriormente, el alquiler aumentó 275 %, hasta alcanzar los 2.650 euros mensuales.
El desahucio de Maricarmen expone el aumento de los alquileres
El caso de Maricarmen ocurre en medio de un fuerte incremento de los precios de la vivienda en España. En una década, el valor medio del metro cuadrado en alquiler prácticamente se duplicó.
Según datos de Idealista citados en el reporte, el alquiler alcanzó los 15,1 euros por metro cuadrado en agosto. En el mercado de compraventa, el precio ronda los 2.355 euros por metro cuadrado.
El incremento de los precios coincide con una reducción de la oferta disponible. Entre los factores señalados aparecen los alquileres turísticos de corta duración y la actividad de fondos inmobiliarios.
Madrid se encuentra entre los principales mercados inmobiliarios de lujo. La escasez también afecta a la vivienda social, cuya disponibilidad continúa siendo limitada.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señaló que en Madrid y Barcelona prácticamente no quedan viviendas en alquiler por debajo de 700 euros mensuales.
Según la organización, el mercado comienza cerca de los 1.000 euros, una cantidad que exige ingresos netos de al menos 2.000 euros y capacidad para afrontar varios meses de fianza.
Sánchez y Ayuso cruzan acusaciones por la vivienda
El desahucio de Maricarmen también abrió una disputa política entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid.
El presidente Pedro Sánchez calificó de «muy indignante» la situación durante una rueda de prensa en Nueva York, antes de participar en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Sánchez cuestionó a responsables políticos que, según afirmó, utilizan recursos públicos para acceder a viviendas de lujo mientras no atienden las necesidades habitacionales de ciudadanos que requieren ayuda pública.
La referencia apuntó a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La izquierda la acusa de haber adquirido con fondos públicos un ático en el centro de Madrid para uso personal, algo que Ayuso niega.
La presidenta madrileña respondió el jueves que el desahucio se ejecutó «por orden judicial». También responsabilizó al Gobierno central por no haber modificado la legislación durante sus años en el poder.
La vivienda entra nuevamente en el debate electoral
Las protestas por el desahucio de Maricarmen se extendieron más allá de Madrid. Miles de personas se manifestaron simbólicamente frente a la vivienda, mientras también se registraron movilizaciones en Barcelona y Oviedo.
El problema llega además en un momento político especialmente sensible. A pocos meses de las elecciones legislativas, Sánchez anunció que impulsará de urgencia un nuevo texto sobre vivienda en el Parlamento.
El Ejecutivo enfrenta dificultades para sacar adelante iniciativas debido a la falta de una mayoría parlamentaria estable y a las tensiones con sus aliados.
Sumar, formación de izquierda que forma parte de la coalición gubernamental, reclama medidas como la congelación de los alquileres.
Para Guillermo Fernández Vázquez, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, la situación puede generar costes políticos tanto para el Gobierno como para la oposición.
El académico considera que el caso mantiene el debate sobre la vivienda en el centro de la discusión pública y evidencia las dificultades de las administraciones para responder al aumento de los precios.
