Valencia, 24 de septiembre de 2026-. El Niño podría provocar hasta 451.000 muertes adicionales relacionadas con el calor en todo el mundo entre junio de 2026 y febrero de 2027.
La estimación corresponde al Climate Impact Lab, un grupo de investigación asociado con la Universidad de Chicago.
El organismo advirtió que el fenómeno podría convertirse en uno de los más intensos registrados. Su impacto se suma al calentamiento provocado por el cambio climático de origen humano.
El informe calcula que el número de días extremadamente calurosos podría aumentar 44 % frente a los años considerados normales.
El fenómeno modifica las temperaturas y los patrones de precipitaciones a escala global. Sus efectos pueden extenderse desde el Pacífico hacia distintas regiones del planeta.
El Niño golpeará con mayor fuerza a países vulnerables
Los países de ingresos bajos y medios podrían concentrar una parte importante de las muertes adicionales relacionadas con el calor. La vulnerabilidad depende tanto de las temperaturas como de la capacidad de las comunidades para adaptarse.
Según las estimaciones citadas en el informe, la región del Sahel, en África, podría registrar 66.800 muertes adicionales frente a un año normal. Casi la mitad corresponderían a Nigeria.
Indonesia tendría una estimación de 19.300 muertes adicionales. En Filipinas, Vietnam, Tailandia y Camboya, el cálculo conjunto alcanza 19.400.
India podría registrar otras 15.800 muertes relacionadas con el calor. En Brasil, la estimación llega a 13.300 fallecimientos adicionales.
Estas cifras corresponden a proyecciones y no a un conteo de fallecimientos ya ocurridos. El análisis todavía no ha sido revisado por otros expertos y será publicado posteriormente en una revista científica.
¿Cómo se calcularon las muertes adicionales?
El Climate Impact Lab utilizó investigaciones sobre la relación entre las temperaturas y el exceso de mortalidad en 24.378 regiones.
El modelo incorpora las características climáticas locales y la vulnerabilidad de cada territorio. Posteriormente, los investigadores combinaron esos resultados con proyecciones de temperatura a largo plazo.
El objetivo fue estimar cuántas muertes adicionales podrían atribuirse al impacto de El Niño en comparación con la mortalidad promedio registrada entre 1996 y 2025.
El Climate Impact Lab utiliza modelos espaciales de alta resolución para estudiar los efectos del cambio climático sobre distintas poblaciones. Su metodología contempla variables locales y diferentes niveles de exposición climática.
El calor no sería el único riesgo
Las consecuencias de El Niño para la salud podrían extenderse más allá de las temperaturas extremas.
Las olas de calor pueden agravar determinadas enfermedades y aumentar los riesgos para las personas más vulnerables. A esto se suman posibles efectos derivados de incendios, sequías e inundaciones.
Las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno también pueden afectar la calidad del aire. Además, las alteraciones en las precipitaciones pueden favorecer problemas relacionados con la disponibilidad de alimentos y agua.
Las Naciones Unidas ya habían advertido sobre las múltiples repercusiones potenciales de El Niño para la salud. El fenómeno podría combinarse con los efectos del calentamiento global y aumentar la exposición de millones de personas a condiciones extremas.
