Valencia, 11 de febrero de 2026-. Cubanos se preparan ante un panorama aún más difícil. La crisis energética ha trastocado cada aspecto de la vida diaria en la isla, desde el transporte hasta la producción de alimentos.
Solanda Oña, una vendedora de libros de 64 años, relató que el autobús habitual no pasó y tuvo que pasar la noche fuera.
Niurbis Lamothe, empleada pública de 53 años, señaló que la falta de combustible obliga a los cubanos a buscar alternativas para cocinar.
El carbón vegetal se ha vuelto indispensable, aunque su precio representa casi la mitad del salario promedio mensual.
Vendedores como Yurisnel Agosto afirman que nunca habían vendido tanto carbón, ni siquiera para restaurantes y pizzerías.
Otros recurren a métodos más desesperados, como usar puertas viejas como leña, según Kenia Montoya, madre de 51 años.
Cubanos se preparan ante un panorama aún más difícil
La instalación de paneles solares se ha vuelto una solución prioritaria para empresas y comedores comunitarios.
Reinier Hernández, propietario de una empresa de energía solar, señaló que la demanda ha sido constante desde mediados de enero.
La hermana Gertrudis, a cargo de un comedor católico, consiguió donaciones para instalar un sistema fotovoltaico de 7.000 dólares, garantizando la operación del centro.
Escenario internacional y suministro de combustible
Cuba perdió apoyo de aliados tradicionales como Venezuela y enfrenta restricciones de México, mientras que Nicaragua exige visa a cubanos.
Se estima que 30.000 de los 110.000 barriles de petróleo diarios que la isla necesita provenían de Venezuela.
El presidente Miguel Díaz-Canel alertó sobre el impacto de la falta de combustible en transporte, hospitales, escuelas y producción económica.
Mientras tanto, turistas varados comienzan a ser reubicados y Moscú ofrece ayuda para el retorno de ciudadanos rusos.
