Cuba denuncia una ofensiva de «asfixia económica» planificada por Estados Unidos para provocar un estallido social en la isla mientras los apagones y la escasez paralizan al país. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció este viernes 14 de agosto que el Gobierno de Estados Unidos ejecuta una política sistemática de «máxima presión» destinada a reducir la capacidad estatal para suministrar bienes y servicios esenciales a la población.
El diplomático cubano advirtió que la estrategia de Washington busca generar irritación ciudadana para desencadenar un estallido social que fuerce un cambio en el orden constitucional de la isla.
Ofensiva financiera, penalizaciones de la OFAC y bloqueos bancarios
Sobre el impacto de las medidas punitivas, el canciller afirmó a través de sus canales digitales que las agencias estadounidenses atacan directamente las fuentes primarias de ingresos del país, enumerando los perjuicios acumulados en el sector bancario e internacional. En este sentido, Rodríguez criticó las sanciones aplicadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC):
«Identifican y atacan sin piedad las principales fuentes de ingreso externo de la economía cubana. La OFAC y otras agencias han impuesto 24 multas a entidades financieras, aseguradoras, de viajes, tecnológicas y de logística de terceros países por un monto total superior a los 4.014 millones de dólares por supuestas violaciones del bloqueo», enfatizó Rodríguez.
Asimismo, el jefe de la diplomacia cubana calificó estas acciones como una prolongación directa de las directrices iniciadas durante el primer mandato de Donald Trump, detallando las restricciones impuestas a corporaciones clave:
- Bloqueo a remesas (septiembre de 2020): Prohibición operativa para la financiera Fincimex y la corporación multinacional American International Services (AIS).
- Restricciones bancarias (enero de 2021 y junio de 2026): Inclusión del Banco Financiero Internacional y de nuevas instituciones vinculadas al conglomerado Gaesa en las listas de sanciones.
- Designaciones diplomáticas: Reinclusión de Cuba en la lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo en los años 2021 y 2025.
Contracción económica, colapso de servicios y protestas en las calles
Crisis energética y parálisis de las actividades básicas
Por su parte, la economía cubana enfrenta una parálisis casi absoluta acentuada desde inicios de 2026 por el bloqueo petrolero y las sanciones comerciales impuestas desde mayo. Tras registrar una contracción del 15% entre 2020 y 2025, estimaciones independientes proyectan una caída adicional de hasta el 6,5% para el presente año. En este contexto, el impacto social se manifiesta en apagones generalizados que imposibilitan el desarrollo de la rutina diaria:
- Servicios públicos afectados: Desaparición progresiva del transporte colectivo y operatividad mínima en centros hospitalarios.
- Actividad económica e institucional: Paralización de industrias, oficinas gubernamentales, bancos y redes de telecomunicaciones debido a los cortes eléctricos.
- Inflación desbordada: Incremento descontrolado en los precios de alimentos y medicamentos en los mercados informales.
Manifestaciones vecinales y reclamos ciudadanos
Por otro lado, la precaria cobertura de los servicios públicos ha incrementado las muestras de inconformidad en diversas localidades de la isla. Grupos de decenas de ciudadanos realizan cacerolazos y quemas de basura durante las noches para exigir el restablecimiento de la electricidad, el agua y el gas doméstico, situaciones que en determinados momentos han sido contenidas por efectivos policiales.
Con información de EFE
