Crimen organizado perdió USD 8.000 millones en Ecuador. Gobierno de Noboa presentó balance 2024: más de 187.000 operativos militares y 4.343 detenidos
El Gobierno de Ecuador aseguró este viernes que las operaciones ejecutadas durante 2024 contra el crimen organizado generaron una afectación económica superior a los USD 8.000 millones a las bandas delictivas.
La cifra fue revelada por el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, durante su rendición de cuentas, en la que explicó que las acciones se dirigieron contra redes de narcotráfico, minería ilegal, contrabando de combustibles y otras actividades ilícitas.
“El liderazgo, visión estratégica y planificación efectiva del Ministerio de Defensa permitieron afectar económicamente a los grupos armados organizados”, afirmó.
Durante el año pasado, las Fuerzas Armadas realizaron más de 187.000 operativos a escala nacional, logrando la detención de 4.343 personas. Se incautaron 313 toneladas de droga, más de 3.700 armas de fuego, 235.000 municiones y 68.000 explosivos.
También fueron destruidas 38 pistas clandestinas y 4 sumergibles usados por narcotraficantes. Además, se erradicaron más de 5,5 hectáreas de cultivos ilícitos.
Impacto carcelario y fronterizo
El ministro destacó operaciones en 13 cárceles, que representaron una pérdida de más de USD 20 millones para las bandas que operaban desde los centros penitenciarios. En las fronteras y zonas mineras ilegales, el impacto económico superó los USD 44 millones.
Asimismo, el resguardo de la infraestructura petrolera nacional permitió evitar pérdidas de USD 58 millones.
Crimen organizado perdió USD 8.000 millones en Ecuador
Loffredo mencionó la adquisición de nuevos equipos para el bloque de seguridad, incluyendo chalecos, cascos y transporte táctico.
También agradeció las donaciones de países aliados: EE.UU. entregó equipamiento valorado en USD 14 millones, incluido un avión Hércules C-130. Corea del Sur, por su parte, donó un buque patrullero Buzan 3000.
Desde enero de 2024, el presidente Daniel Noboa declaró al país en “conflicto armado interno” y calificó a las bandas como “terroristas”. La estrategia ha implicado estados de excepción y la militarización de las cárceles más conflictivas.
En lo que va de 2025, la violencia sigue en aumento, con un promedio de un asesinato por hora en el país.
