Copernicus lanza “Thermal Trace”, una aplicación para analizar el estrés térmico a nivel global. El componente de monitoreo del clima del programa espacial europeo, Copernicus, anunció este miércoles el lanzamiento de Thermal Trace, una aplicación dirigida a periodistas, científicos, responsables políticos y al público en general que permitirá explorar cómo ha cambiado el estrés térmico en las últimas décadas a escala global.
La herramienta, según explicó el organismo con sede en Bonn (Alemania), llega en un momento en el que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático, lo que hace “crucial” comprender cómo afectan a la salud de las personas.
«Las olas de calor repetidas e intensas que muchos de nosotros hemos experimentado en los últimos meses son solo un ejemplo del impacto del estrés térmico sobre las personas», señaló la científica de Copernicus Rebecca Emerton.
Copernicus lanza “Thermal Trace”, una aplicación para analizar el estrés térmico a nivel global
Agregó que el objetivo de la aplicación es “empoderar a los ciudadanos y a quienes toman decisiones” mediante el acceso a un gran volumen de datos que, hasta ahora, resultaban menos accesibles para el público.
Cómo funciona Thermal Trace
La aplicación, disponible de forma gratuita en la página web oficial de Thermal Trace, utiliza información del Índice Climático Termal Universal (UTCI, por sus siglas en inglés), el cual integra variables más allá de la temperatura: humedad, velocidad del viento, radiación solar y calor emitido por el entorno.
Además, el resultado es una “temperatura experimentada”, clave para entender cómo reacciona el cuerpo humano bajo determinadas condiciones climáticas.
Los usuarios podrán consultar datos de los últimos 85 años hasta la actualidad —con la excepción de los últimos cinco días— a través de mapas interactivos y gráficos dinámicos, que muestran cómo han cambiado los niveles de estrés térmico en distintas partes del mundo.
Con esta nueva herramienta, Copernicus busca acercar la información científica al público en general. Y también reforzar la capacidad de respuesta ante los efectos cada vez más visibles del cambio climático.
