Conflicto en Medio Oriente dispara ganancias del transporte de crudo. Según un análisis publicado por Forbes, la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, junto con la inestabilidad en países petroleros clave, ha generado un beneficio inesperado para los magnates del transporte de crudo.
El estallido de hostilidades ha convertido el Estrecho de Ormuz en una zona de extrema peligrosidad, obligando a los buques a tomar rutas más largas, como rodear el Cabo de Buena Esperanza, lo que incrementa drásticamente los costos operativos. Por el bloqueo de este paso, por donde transita el 20% del petróleo mundial, las tarifas para buques de gran tamaño superan los 170.000 dólares diarios, máximos no vistos en seis años.
Conflicto en Medio Oriente dispara ganancias del transporte de crudo
El colapso operativo y las sanciones sobre Irán y Venezuela han alterado profundamente el flujo del mercado. El petróleo que antes se movía en una «flota fantasma» de buques antiguos ahora busca canales legítimos o simplemente deja de fluir, reduciendo la oferta de barcos disponibles. Esta redirección ha incrementado las millas de navegación necesarias, generando una bonanza para los multimillonarios del sector, especialmente en Grecia y Noruega.
Mientras el precio del barril de Brent sigue presionado al alza por los ataques en el Golfo, los dueños de los barcos se consolidan como los grandes ganadores económicos, en lo que podría ser una de las eras más rentables del transporte marítimo de crudo.
Con información de Banca y Negocios
