Condenan en Argentina a 20 años de cárcel a la monja Kumiko Kosaka por abuso sexual contra niños sordomudos en el Instituto Próvolo. El Tribunal Penal Colegiado de Mendoza sentenció este viernes 25 de septiembre de 2026 a la religiosa de origen japonés Kumiko Kosaka a cumplir 20 años de prisión tras hallarla culpable de reiterados abusos sexuales perpetrados contra niños sordomudos en el clausurado Instituto católico Antonio Próvolo.
La magistratura provincial determinó la responsabilidad penal de la consagrada en siete hechos delictivos cometidos entre 2005 y 2016 en perjuicio de cinco víctimas menores de edad, actuando como autora material en cuatro de los episodios y como partícipe secundaria en los tres restantes.
Sentencia condenatoria y medidas cautelares en Mendoza
Los magistrados de la capital mendocina, situada a unos mil kilómetros al oeste de Buenos Aires, fijaron una serie de disposiciones restrictivas contra la sentenciada mientras avanza la apelación de la defensa:
El tribunal ordenó que Kosaka permanezca en libertad condicional provisional hasta que el veredicto adquiera firmeza legal definitiva ante las instancias superiores.
No obstante, los jueces aplicaron de inmediato una prohibición estricta de salida del territorio provincial y nacional para impedir cualquier tentativa de evasión migratoria.
En tal sentido, la resolución impuso sobre la monja una inhabilitación especial para ejercer cualquier labor de cuidado, acompañamiento o tutoría de menores durante una década.
Aunado a esto, el abogado de la parte querellante, Oscar Barrera, celebró el dictamen que pone fin a años de dilaciones procesales:
«Las víctimas están conformes con la decisión, se ha logrado revertir una lamentable sentencia absolutoria».
Asimismo, este veredicto derriba la absolución preliminar que favoreció a la acusada en un juicio anterior, luego de que la Corte Suprema provincial anulara aquel pronunciamiento en agosto y ordenara la realización de un debate oral completamente nuevo.
El patrón de ultrajes en el Próvolo y el alcance del encubrimiento
Aislamiento en fines de semana y antecedentes vaticanos
Por otra parte, los testimonios rendidos durante el juicio expusieron la crueldad con la que operaban los agresores dentro del internado escolar:
Los victimarios aprovechaban especialmente los fines de semana para atacar a los alumnos pupilos dentro de las instalaciones desoladas.
En consecuencia, los perpetradores amenazaban de muerte o castigo a los infantes impedidos del habla para asegurar su silencio durante años.
De igual manera, este entramado delictivo condujo en 2019 a penas de 42 y 45 años de cárcel contra los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho, catalogadas como las mayores condenas aplicadas a clérigos en la historia argentina.
Claramente, exalumnos sordos del Instituto Próvolo de Verona, en Italia, notificaron en su momento al papa Francisco sobre los crímenes previos cometidos por Corradi en territorio europeo antes de su traslado a la Argentina.
Por añadidura, el sacerdote italiano falleció en 2021 bajo arresto domiciliario sin que la jerarquía del Vaticano tramitara la degradación de su estado clerical.
Tensión en la víspera de la gira apostólica
De igual modo, la divulgación de este fallo judicial sacude la esfera pública argentina a menos de dos meses del desembarco del papa León XIV en el país:
La principal organización de sobrevivientes de agresiones cometidas por sacerdotes formalizó su rotundo rechazo a la gira papal programada para noviembre de 2026.
La agrupación de víctimas acusa abiertamente a las altas esferas de la Iglesia católica de encubrir sistemáticamente a los pederastas y evadir su colaboración sincera con la justicia penal.
Con información de AP
