Caída de una centella calcina las luminarias de Alto de Los Godos en Maturín y sume en tinieblas a más de dos mil vecinos. Una violenta descarga eléctrica de origen natural provocó severos estragos en la infraestructura de servicios básicos del oriente del país. Más de dos mil residentes del sector Libertador, situado en la parroquia Alto de Los Godos de Maturín, estado Monagas, perdieron por completo el servicio de alumbrado público este viernes 25 de septiembre de 2026 tras el violento impacto de una centella que destruyó la totalidad de las luminarias de la zona.
El siniestro meteorológico inutilizó las lámparas del tendido comunal de manera instantánea, dejando desprotegidos a los vecinos frente a la penumbra absoluta que impera durante las noches.
Calles a oscuras y parálisis vecinal
Las familias afectadas evaluaron de inmediato el alcance del daño en el sistema comunal de iluminación:
Los portavoces de la barriada contabilizaron que la contingencia abarca siete calles principales y tres veredas adyacentes totalmente a oscuras.
En tal sentido, la comunidad organizada alertó sobre los peligros que entraña el tránsito peatonal nocturno por la falta de bombillos en los postes.
Asimismo, los residentes manifestaron su preocupación ante posibles hechos delictivos propiciados por la falta de iluminación en los frentes de sus viviendas.
Aunado a esto, Elizabeth Salazar, residente directa de la zona afectada, describió el momento exacto en que ocurrió la fulminante descarga eléctrica:
«Bueno cuando cayó la centella, eso de verdad se fue toda la luz, las calles oscuras y no podemos ni salir a las calles, por la oscuridad que hay».
Solicitud de cuadrillas y restitución del servicio
Reclamos urgentes a los entes de infraestructura
Por otra parte, los habitantes del sector Libertador coordinan gestiones ante las empresas estatales para acelerar la reposición de las lámparas dañadas:
Los afectados piden a las autoridades municipales y regionales que envíen camiones cesta con cuadrillas de sustitución de luminarias a la brevedad posible.
En consecuencia, los vecinos esperan una pronta respuesta gubernamental que devuelva la tranquilidad y la visibilidad a las diez vías comprometidas.
Prevención ante nuevas precipitaciones
De igual manera, la comunidad teme que las continuas lluvias y descargas atmosféricas compliquen aún más las condiciones de las líneas de baja tensión:
Los vecinos recuerdan que el invierno suele golpear con dureza las redes de distribución cuando carecen de pararrayos adecuados.
Por añadidura, las familias de la parroquia vigilan de cerca los cables para prevenir posibles cortocircuitos en las entradas de sus casas.
Con información de Unión Radio
