Choque vial en una carretera andina de Ecuador deja al descubierto casi dos toneladas de cocaína abandonadas dentro de un furgón. Lo que inicialmente parecía una simple colisión con daños materiales en las vías de la serranía terminó convirtiéndose en uno de los golpes más contundentes contra el crimen organizado en las últimas semanas.
La Policía Nacional de Ecuador confirmó este viernes 25 de septiembre de 2026 la incautación de aproximadamente 1,8 toneladas de cocaína que viajaban camufladas dentro de un camión accidentado en un tramo carretero de la región andina.
El insólito hallazgo confirma nuevamente la constante utilización de los corredores terrestres ecuatorianos por parte de las redes criminales transnacionales para movilizar cargamentos de droga hacia los puertos marítimos.
El hallazgo del furgón abandonado en la vía Guaranda-Riobamba
El procedimiento comenzó durante la tarde del jueves cuando personal de la Jefatura de Control de Tránsito de la provincia de Bolívar acudió a verificar una emergencia reportada en el sector Herrerías:
Los uniformados llegaron al tramo de la carretera que enlaza las localidades de Guaranda y Riobamba para registrar un siniestro de tránsito.
En tal sentido, las comisiones encontraron en la calzada un furgón sin tripulantes, cuyos ocupantes huyeron del lugar de los hechos inmediatamente después del impacto.
Por esta razón, los agentes procedieron al aseguramiento de la escena, remolcaron el vehículo averiado y ejecutaron una revisión minuciosa del compartimento de carga.
Durante la minuciosa inspección, los peritos descubrieron 36 sacos de yute que ocultaban 1.813 paquetes rectangulares con una sustancia blanquecina en su interior.
Asimismo, los químicos forenses practicaron las respectivas pruebas de campo sobre los bloques confiscados, confirmando que la materia correspondía a clorhidrato de cocaína con un peso total aproximado de 1,8 toneladas.
Punto estratégico del narcotráfico internacional
El rol de Ecuador en la ruta marítima global
Por otra parte, la ubicación geográfica del territorio ecuatoriano expone al país a una fuerte presión por parte de las mafias dedicadas al tráfico de drogas:
La nación comparte fronteras terrestres directas con Colombia y Perú, reconocidos a nivel global como los dos principales productores de cocaína.
Aunado a esto, las organizaciones criminales aprovechan las ventajas de la economía dolarizada ecuatoriana y las facilidades logísticas que brindan sus terminales marítimos, encabezados por el puerto de Guayaquil.
En consecuencia, los carteles utilizan los ejes viales interandinos como corredores de paso para trasladar los cargamentos hacia las costas, desde donde despachan los contenedores marítimos con destino final a los mercados de Norteamérica y Europa.
Cifras de decomisos a escala mundial
De igual manera, el volumen de estas incautaciones sitúa al Estado ecuatoriano entre los países con mayor actividad represiva contra estas redes:
Las estadísticas internacionales colocan a Ecuador como el tercer país del planeta que más sustancias ilícitas confisca anualmente, solo por detrás de Colombia y Estados Unidos.
Por añadidura, las unidades de inteligencia policial iniciaron el rastreo de las placas del automotor accidentado y las marcas impresas en los 1.813 bloques para establecer la estructura delictiva propietaria del cargamento.
Con información de EFE
