Colombia declara obra de interés estratégico el gasoducto con Venezuela y proyecta importar 50 millones de pies cúbicos diarios tras sortear el filtro de la OFAC. El Gobierno colombiano incluyó la recuperación del gasoducto que conecta al país suramericano con Venezuela como un proyecto de «interés estratégico», este miércoles 4 de noviembre de 2026.
La petrolera estatal Ecopetrol comunicó formalmente que la Presidencia integró la tubería binacional entre los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico (PINES) dentro de la misión de Recursos Estratégicos y Energía.
La inclusión en los planes PINES y el renacer operativo de Ecopetrol
La compañía estatal energética difundió un boletín institucional donde valoró la decisión presidencial como un paso trascendental para acelerar las autorizaciones administrativas y ambientales indispensables.
La empresa petrolera puntualizó con precisión el objetivo del decreto al manifestar: «El Gobierno Nacional incluyó la recuperación del Gasoducto Binacional Antonio Ricaurte entre los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico (PINES) de la misión de Recursos Estratégicos y Energía, un paso clave para avanzar en una iniciativa que contribuirá a diversificar las fuentes de suministro de gas natural».
En tal sentido, la corporación sostuvo este miércoles que la medida facilitará la coordinación directa entre todas las dependencias estatales que deben concurrir para sacar adelante la rehabilitación mecánica.
A este respecto, Ecopetrol argumentó que la iniciativa permitirá conectar de forma fluida el gas venezolano con el Sistema Nacional de Transporte para distribuirlo por los distintos departamentos colombianos.
Aunado a esto, los portavoces de la entidad subrayaron que la recuperación del tendido metálico simboliza una pieza angular dentro del denominado renacer corporativo por su contribución inmediata a la seguridad energética del país.
Asimismo, los técnicos de la firma resaltaron que la infraestructura conectará los yacimientos de la cuenca del lago de Maracaibo con la península de La Guajira a lo largo de 225 kilómetros de extensión, divididos en 88 kilómetros dentro de Colombia y 137 en suelo venezolano.
Los precios competitivos frente al gas licuado y la capacidad del ducto
El ahorro en transporte frente a los buques metaneros
Por otra parte, los analistas de Ecopetrol explicaron que bombear el recurso directamente mediante tuberías terrestres reducirá significativamente las tarifas finales que cancelan los usuarios residenciales e industriales.
La petrolera comparó este esquema con las compras tradicionales en barcos al explicar: «El proyecto podría contribuir a un suministro de gas a precios más competitivos para los hogares y la industria colombiana. El gas natural importado por vía marítima debe licuarse para su transporte en buques y regasificarse al llegar al país, procesos que incrementan su costo final».
Dicha realidad logística encarece los recibos de los servicios públicos debido a los complejos procesos térmicos que exige la licuefacción y posterior regasificación del cargamento en las terminales portuarias.
En consecuencia, el transporte por bombeo continuo evitará esas etapas intermedias, permitiendo que las distribuidoras reciban el hidrocarburo en condiciones óptimas para su consumo masivo.
De igual manera, el Gasoducto Transcaribeño Antonio Ricaurte posee una capacidad de diseño de hasta 450 millones de pies cúbicos diarios, cifra que representa cerca del cincuenta por ciento de la demanda total de Colombia.
La meta de 50 millones de pies cúbicos y el filtro de Washington
Por añadidura, el plan de abastecimiento contempla que, una vez comiencen las operaciones comerciales, Colombia importará inicialmente unos 50 millones de pies cúbicos diarios desde Venezuela, cubriendo cerca del cinco por ciento del consumo nacional.
No obstante, la infraestructura construida en 2007 durante los mandatos de Álvaro Uribe y Hugo Chávez arrastra más de diez años de abandono total y deterioro físico.
En tal sentido, el Ejecutivo neogranadino previo diseñó en marzo una primera hoja de ruta orientada a reparar cinco kilómetros críticos de tubería para intentar reactivar el flujo.
Sin embargo, Ecopetrol reconoció con franqueza que la puesta en marcha definitiva requerirá superar exhaustivos filtros legales en el exterior antes de abrir las válvulas.
La empresa aclaró al respecto: «La entrada en operación estará condicionada a la rehabilitación de la infraestructura y a la obtención de la licencia requerida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Cada etapa del proyecto se adelantará conforme a las autorizaciones que se requieran».
Con información de EFE
