Colombia acepta el ingreso de brigadas internacionales de rescate tras el terremoto más grave que ha afectado al país en lo que va de siglo ante el inminente agotamiento de los equipos nacionales. El Gobierno de Colombia confirmó este miércoles 12 de agosto que autorizará el ingreso al país de equipos especializados de búsqueda y rescate provenientes de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. Ciertamente, las brigadas internacionales se desplegarán en las zonas siniestradas para colaborar activamente en los operativos de salvamento tras el brutal terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la nación el pasado lunes.
Necesidad de relevos, agotamiento del personal y certificación internacional
Al respecto, el recién designado director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, informó a través de la red social X que la llegada de estos grupos extranjeros responde a la urgencia de dar descanso a los rescatistas colombianos, quienes laboran sin interrupción desde el momento del sismo. Por consiguiente, el funcionario anticipó que el desgaste de las capacidades humanas locales hace indispensable este despliegue de refresco. Sin embargo, no se especificaron las fechas exactas de arribo ni el número total de efectivos que integrarán cada contingente.
«La evolución de la situación permite sacar como conclusión que va a haber necesidad de hacer relevos en los equipos de búsqueda y rescate ante el inminente agotamiento del personal nacional», precisó David Tamayo.
Efectivamente, el titular de la UNGRD enfatizó que todos los cuerpos internacionales asignados cuentan con certificaciones oficiales de sus respectivos gobiernos y entes especializados, garantizando el cumplimiento de los más altos estándares internacionales en estructuras colapsadas.
Llegada de ayuda mexicana, postura diplomática y balance de víctimas
Despliegue de rescatistas en Cali y ayuda sin sesgos políticos
Por lo tanto, este anuncio se suma a la llegada —durante la mañana de este miércoles— de brigadas mexicanas de socorro a la ciudad de Cali, capital del Valle del Cauca y una de las urbes más castigadas por el movimiento telúrico con casi un centenar de muertos. Por esa razón, el canciller colombiano, Omar Bula, subrayó en sus plataformas digitales que la administración del presidente Abelardo de la Espriella recibe la cooperación internacional de forma pragmática y «sin ninguna consideración política o ideológica».
Mantenimiento de canales con la ONU y balance provisional
Por otra parte, la Cancillería colombiana mantiene comunicación permanente con las distintas agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para coordinar la logística de los insumos enviados por diversos países. Ciertamente, las autoridades califican la coyuntura como un «momento crítico», considerando que el evento representa el peor desastre natural sufrido por Colombia en el presente siglo. No obstante, las labores de remoción de escombros continúan a contra reloj en cinco departamentos del país, donde la cifra oficial ya asciende a 239 fallecidos y al menos 3.775 heridos.
Con información de EFE
