Colegio de Médicos de Zulia denuncia la eliminación de circuitos eléctricos prioritarios que deja a oscuras quirófanos y diálisis con plantas al límite. El Colegio de Médicos del estado Zulia denunció este viernes 9 de octubre de 2026 el escenario crítico que encaran las instituciones asistenciales públicas y los centros clínicos privados de la región.
La inquietud gremial surgió inmediatamente después de que las autoridades suprimieran los circuitos eléctricos prioritarios, una determinación que despojó a la infraestructura sanitaria del flujo energético ininterrumpido y colocó en peligro directo la supervivencia de pacientes en condiciones delicadas.
El cuerpo colegiado advirtió que suspender estas líneas protegidas empuja las salas de emergencia al colapso operativo.
Impacto en áreas de soporte vital y la consigna del gremio médico
La máxima autoridad del organismo galeno regional desglosó las severas consecuencias que acarrea esta interrupción en la operatividad de los recintos de salud.
La presidenta de la institución, la doctora Dianiela Parra de Ávila, puntualizó que las suspensiones energéticas golpean áreas donde cualquier oscilación representa la muerte:
«Sin luz no hay salud».
En tal sentido, la portavoz gremial enumeró los departamentos hospitalarios que sufren el mayor impacto técnico tras la medida:
- Los quirófanos experimentan parálisis e interrupciones en intervenciones quirúrgicas de alta complejidad.
- Las unidades de cuidados intensivos pierden la estabilidad requerida para monitorizar a ciudadanos en estado crítico.
- Las salas de diálisis ven comprometidos los ciclos regulares de depuración sanguínea para los pacientes renales.
- Diversos equipos biomédicos esenciales registran un alto riesgo de avería permanente por variaciones bruscas de voltaje.
A este respecto, la doctora Parra de Ávila remarcó la dependencia directa que guardan los convalecientes frente al suministro: «Hay pacientes que dependen exclusivamente de la energía eléctrica porque tienen que disponer de un equipo que les auxilie para garantizar su vida y su salud».
Aunado a esto, las asociaciones de pacientes con patologías crónicas expresaron su angustia ante la posibilidad de perder sus tratamientos regulares en las policlínicas marabinas.
Asimismo, los jefes de servicio de diversos hospitales notificaron dificultades para preservar medicamentos termolábiles, reactivos de laboratorio y bancos de sangre.
El límite operativo de las plantas auxiliares y la exigencia gremial
Generadores diseñados para emergencias breves
Por otra parte, la directiva médica desarmó la tesis de que los generadores auxiliares pueden sustituir indefinidamente al tendido público.
La doctora Parra de Ávila recordó con firmeza que los centros asistenciales disponen de plantas eléctricas en sus instalaciones, pero estos sistemas poseen capacidades técnicas restringidas.
La dirigente aclaró que tales artefactos mecánicos tienen como función responder ante eventos fortuitos y contingencias de corta duración.
En consecuencia, los motores auxiliares no soportan prolongados esquemas de racionamiento que abarcan múltiples horas continuas cada día sin sufrir desgastes mecánicos catastróficos.
De igual manera, el personal de mantenimiento hospitalario reporta dificultades para abastecer de manera ininterrumpida los tanques de gasoil que alimentan las plantas.
Urgencia de restituir los circuitos blindados en la entidad
Por añadidura, el Colegio de Médicos reiteró su llamado a las instancias competentes para reconsiderar la política eléctrica aplicada sobre el sector salud.
La institución subrayó que recortar la electricidad en un quirófano o en una sala de neonatología constituye una transgresión directa al derecho a la vida.
La restitución de los circuitos preferenciales representa la única garantía real para blindar a los enfermos frente a las fluctuaciones del Sistema Eléctrico Nacional.
Por otro lado, los médicos residentes y especialistas mantienen sus guardias en medio de una tensión constante, ideando planes de emergencia para no desconectar a los pacientes.
De modo que la combinación entre apagones rutinarios, equipos de respaldo fatigados y enfermos dependientes de ventilación mecánica agrava el cuadro clínico regional.
Con información de Unión Radio
