El cierre parcial del Gobierno en EE.UU. preocupa a la población y mantiene en vilo a las agencias federales. Republicanos y demócratas no lograron aprobar un presupuesto antes del fin del año fiscal el pasado 30 de septiembre.
Servicios esenciales siguen activos
De momento, el cierre parcial del Gobierno en EE.UU. afecta solo a servicios no esenciales. Sin embargo, si se prolonga el bloqueo legislativo, otras funciones podrían verse comprometidas.
Las fuerzas de seguridad, el ejército, aeropuertos y seguridad social continúan operando, aunque los funcionarios no recibirán su salario hasta que exista un acuerdo.
Negociaciones trabadas en el Senado
El martes, los republicanos apenas consiguieron dos de los siete votos demócratas necesarios en el Senado. Buscaban aprobar un paquete de financiación provisional para mantener operativas las agencias durante siete semanas.
Los demócratas tampoco alcanzaron los apoyos requeridos para su propuesta, que incluía más fondos para sanidad. Ambos proyectos fueron rechazados en la Cámara Alta.
Un conflicto con antecedentes
El cierre parcial del Gobierno en EE.UU. evoca el recuerdo de 2019, cuando bajo la presidencia de Donald Trump el país vivió el cierre más largo de su historia.
En ese entonces, el caos en aeropuertos, tras la baja de diez controladores aéreos, presionó a los partidos para llegar a un acuerdo.
Hoy, la clave está en cuánto durará la suspensión actual y si ambos partidos ceden en las demandas presupuestarias.
