Chevron podría recibir licencia ampliada para operar en Venezuela esta semana. Chevron podría obtener esta semana una licencia ampliada de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para expandir sus operaciones en Venezuela, según fuentes de la industria citadas por Reuters.
Si se aprueba, la licencia permitiría a la petrolera estadounidense aumentar la producción y las exportaciones de crudo venezolano, lo que podría revitalizar la salida de petróleo del país tras meses de restricciones en el sector.
Chevron podría recibir licencia ampliada para operar en Venezuela esta semana
La ampliación forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno de Estados Unidos después de la captura del presidente Nicolás Maduro y la instalación de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que busca atraer inversiones y reactivar la industria petrolera venezolana bajo supervisión estadounidense.
Fuentes señalaron que Marathon Petroleum también está en conversaciones con las autoridades para recibir crudo venezolano para sus refinerías, y que otras compañías como Valero Energy, Mercuria y Glencore buscan licencias similares para operar con petróleo venezolano.
Chevron actualmente produce alrededor de 240.000 barriles por día en empresas mixtas con PDVSA bajo una licencia restringida emitida anteriormente.
Con la ampliación, la empresa podría exportar volúmenes mayores, e incluso comercializar parte de la producción de crudo de la estatal venezolana si se le autoriza a hacerlo.
Un portavoz de Chevron afirmó que la compañía opera en cumplimiento con las leyes, regulaciones y marcos de sanciones vigentes, sin dar más detalles sobre las negociaciones en curso.
El posible cambio se da en medio de un contexto en el que PDVSA ha comenzado a revertir recortes de producción y reanudar exportaciones, con superpetroleros saliendo de puertos venezolanos y posibles acuerdos para suministrar hasta 50 millones de barriles a Estados Unidos.
Esta medida, de concretarse, podría marcar un paso importante en la reactivación del sector energético venezolano, con la participación de empresas estadounidenses tras años de sanciones y restricciones.
