María Corina Machado ofrece su primera conferencia de prensa tras su regreso a Venezuela: «La transición democrática es irreversible». La dirigente opositora María Corina Machado ofreció este jueves 29 de octubre de 2026 su primera rueda de prensa tras regresar al territorio nacional, fijando como horizonte estratégico la celebración de elecciones presidenciales para el año 2027.
Desde los espacios de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Caracas, la vocera política alineó su mensaje con la propuesta diplomática impulsada por la Casa Blanca, afirmando que el cambio institucional avanza con plazos concretos.
La ruta electoral hacia 2027 y el plan de tres fases de Washington
La fundadora de Vente Venezuela centró la atención de los medios de comunicación en los plazos estipulados para concretar el restablecimiento democrático a través de las urnas electorales.
Machado expuso con precisión el avance de las gestiones multilaterales al aseverar: «El plan de las tres fases que presentó el presidente Trump avanza y después de unas cuantas horas han quedado más claros los plazos, el secretario de Estado Marco Rubio ha planteado una secuencia de hechos a los efectos de avanzar hacia una transición democrática que deja claro la realización de unas elecciones presidenciales para el 2027».
La dirigente recalcó el carácter concluyente del momento político al enfatizar que «la transición democrática es irreversible. Estamos aquí para asegurarnos que sea organizada y pacífica y que atienda la urgencia de un país que está sufriendo enormemente».
La oferta de negociación, las garantías y la «Comisión de la Verdad»
La disposición al diálogo y el compromiso con la palabra empeñada
Por otra parte, la dirigente opositora desglosó los parámetros bajo los cuales concibe un eventual traspaso del poder, dirigiéndose de forma directa a los personeros del oficialismo.
Machado definió su disposición negociadora con absoluta firmeza al manifestar: «Nosotros creemos en una negociación. Es lo mejor para Venezuela y hoy es la mejor oportunidad que tiene el oficialismo. Una negociación para una transición completa. Y ello implica, obviamente, dar garantías a quienes faciliten esa transición. En el poder me conocen. Yo soy la antítesis de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro; pero ellos saben que tengo palabra».
Dicha postura descarta esquemas de impunidad jurídica, estableciendo que un eventual cambio de gobierno instaurará un sistema de justicia genuinamente independiente y una Comisión de la Verdad para atender la reparación integral a las víctimas.
En consecuencia, la dirigente puntualizó los límites éticos del proceso judicial venidero: «No me corresponde a mí hablar de delito alguno ni pena alguna, porque definitivamente vamos a ir a un proceso de autonomía en el poder judicial. Este país necesita justicia, no impunidad. Y eso es algo que los procesos de transición también enseñan».
De igual manera, Machado confirmó que hasta el momento no ha recibido llamadas de Delcy Rodríguez y reiteró que no ocupa una silla formal en la mesa de diálogo, aunque ratificó su deseo de que los acercamientos culminen de manera exitosa.
La exigencia de incluir a la sociedad civil en el debate
Por añadidura, la dirigente exhortó a los actores que participan en las conversaciones a sintonizar sus discusiones con la voluntad popular expresada en las calles.
Machado advirtió sobre los peligros de excluir a la población de los acuerdos cupulares al reflexionar: «Yo creo que la forma de que la mesa de negociación avance es que entienda que aquí hay un país y una sociedad con agencia. Que esos escenarios y esos planes que dejaban a los ciudadanos a un lado no son sostenibles ni viables».
Dicho principio fundamenta su decisión de movilizar a las bases en asambleas de diez ciudadanos a lo largo y ancho de la geografía venezolana para formular consensos colectivos.
Por otro lado, la dirigente ratificó el compromiso inquebrantable de luchar por la libertad de la totalidad de los prisioneros de conciencia, advirtiendo con contundencia: «No descansaremos hasta que el último venezolano civil y militar sea liberado».
Asimismo, la vocera aseguró que su presencia en el país no expondrá a quienes facilitaron su estancia bajo resguardo, garantizando que su deber prioritario radica en cuidar la integridad de quienes la protegieron en la clandestinidad y avanzar hacia el desmontaje definitivo de las estructuras de persecución.
Las garantías contractuales, el reparo ético y la reestructuración de la deuda
Las reglas para inversionistas y los contratos petroleros
Por otra parte, Machado dedicó un mensaje contundente a las corporaciones financieras y energéticas que evalúan colocar capitales en el mercado venezolano.
La dirigente prometió seguridad jurídica absoluta a quienes cumplan con las leyes vigentes: «A todos los inversionistas que han entrado a Venezuela o que están viendo a Venezuela: todo aquel contrato legalmente firmado se va a respetar. Pero no solo se va a respetar. Yo les voy a garantizar que todos quienes han firmado contratos en Venezuela van a pedir que los viejos términos de sus contratos pasen a ser los nuevos términos nuestros, que van a ser muy superiores».
La alianza con el FMI y el combate binacional al crimen organizado
Machado fijó el orden de prioridades que guiará la renegociación de los pasivos internacionales de la República, anteponiendo la crisis humanitaria a cualquier compromiso financiero.
La dirigente estableció las urgencias sociales con una sentencia diáfana: «La prioridad son los niños, los hospitales, los servicios públicos».
Dicha estrategia económica contempla estructurar un plan técnico riguroso que evalúe la situación real de las cuentas fiscales y concrete un acuerdo financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar la deuda externa honrando los compromisos sin asfixiar el bienestar público.
Machado sintetizó este enfoque integral al recalcar: «La prioridad es un país que necesita vivir con dignidad, producir y ser verdaderamente autónomos».
Propuso recuperar la soberanía territorial y neutralizar a las bandas criminales mediante una estrecha cooperación de seguridad bilateral con los gobiernos de las naciones vecinas.
De modo que la meta de votar en 2027, las garantías de negociación, la creación de la Comisión de la Verdad, la auditoría a pactos petroleros cuestionados y el rescate de los servicios públicos marcan la hoja de ruta integral presentada por María Corina Machado este jueves 29 de octubre de 2026.
El veto ético a Alejandro Betancourt y la depuración del negocio petrolero
La vocera opositora dedicó un contundente segmento de su mensaje a desautorizar moral y políticamente las maniobras comerciales que benefician a operadores cuestionados en diversas jurisdicciones internacionales.
Machado expuso su repudio frontal hacia las firmas que pactan con personeros señalados por desfalcos con una sentencia tajante: «Quienes están involucrados son personas que han sido investigadas por causas y por delitos muy serios en diversos países del mundo».
En tal sentido, la dirigente responsabilizó a estos círculos empresariales del empobrecimiento sistemático que golpea el día a día de las familias venezolanas al recalcar: «Y a quien los venezolanos atribuyen una responsabilidad directa en el horror de lo que es la calidad de vida en Venezuela hoy».
A este respecto, la líder opositora diferenció claramente la inversión genuina del aprovechamiento ilícito de los hidrocarburos patrios mediante una reflexión diáfana: «Por supuesto que queremos inversión. El tema es cómo y con quién».
Aunado a esto, Machado envió un mensaje directo a las corporaciones extranjeras que monitorean el mercado energético asegurando que respetará todos los contratos suscritos con apego a la ley, garantizando que los nuevos marcos institucionales ofrecerán condiciones ampliamente superiores a los inversionistas honestos.
Asimismo, los equipos técnicos del bloque opositor estructuran rigurosos protocolos de auditoría para anular cualquier cesión de yacimientos que favorezca a testaferros o actores sancionados por corrupción transnacional.
La victoria del 28 de julio como cimiento de la justicia del 3 de enero
El hito electoral y la acción judicial contra Nicolás Maduro
La líder política conectó la valentía del electorado en las urnas con la detención y el procesamiento penal de la cúpula que controlaba el poder en el país.
Machado remarcó la importancia histórica del caudal electoral alcanzado en los comicios presidenciales con palabras inequívocas: «Si no hubiese existido esa victoria monumental del 28 de julio, no habríamos llegado al 3 de enero, cuando, gracias a la acción del gobierno de Estados Unidos, Maduro hoy enfrenta la justicia».
Dicha correlación demuestra que la presión ciudadana sostenida habilitó los mecanismos diplomáticos y judiciales que debilitaron las estructuras de dominación interna.
En consecuencia, la dirigente ratificó que el restablecimiento institucional avanza de forma indetenible y prometió que ningún pacto de transición consagrará el olvido frente a las violaciones de derechos humanos.
De igual manera, la fundadora de Vente Venezuela garantizó la instalación de una Comisión de la Verdad para resarcir a las víctimas, fijando un límite institucional preciso: «No me corresponde a mí hablar de delito alguno ni pena alguna, porque definitivamente vamos a ir a un proceso de autonomía en el poder judicial. Este país necesita justicia, no impunidad. Y eso es algo que los procesos de transición también enseñan».
La ruta comicial de 2027 y la reestructuración financiera con el FMI
Por añadidura, Machado detalló que la estrategia articulada con la administración estadounidense de Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio contempla una transición pacífica con elecciones presidenciales para el 2027.
La portavoz demandó la actualización exhaustiva del Registro Electoral y extendió una propuesta de garantías de negociación para quienes faciliten la entrega pacífica de las instituciones, recordando que su trayectoria acredita su palabra empeñada.
Por otro lado, la dirigente estableció que cualquier renegociación de la deuda externa nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) antepondrá la dotación de hospitales y escuelas antes que el pago a los acreedores: «La prioridad son los niños, los hospitales, los servicios públicos».
La vocera ratificó además su decisión inquebrantable de persistir hasta conseguir la liberación del último preso político, la restitución de la soberanía territorial contra bandas criminales y la construcción de consensos populares a través de asambleas ciudadanas.
De modo que el rechazo frontal a los pactos con Alejandro Betancourt, el tributo al triunfo del 28 de julio que derivó en el 3 de enero, el horizonte de votación para 2027 y el auxilio del FMI constituyen los pilares del proyecto anunciado este jueves 29 de octubre de 2026.
