Baja el rendimiento de la deuda venezolana tras intervención de EE. UU. El rendimiento de la deuda soberana de Venezuela a diez años continuó descendiendo este martes y se ubicó en 26 %, su nivel más bajo desde 2017, según datos de mercado. La cifra representa una caída de ocho puntos porcentuales frente al cierre del pasado viernes, previo a la incursión militar de Estados Unidos en el país caribeño y a la captura del expresidente Nicolás Maduro.
De acuerdo con información de Bloomberg, el bono a diez años, emitido con un cupón de 9,375 %, redujo su rentabilidad desde 34 % el viernes hasta 26 % este martes, tras cerrar el lunes en 27 %. El precio del instrumento subió con fuerza, al pasar de 33,22 % a 45,3 % en el mismo período.
Baja el rendimiento de la deuda venezolana tras intervención de EE. UU.
La gestora Fidelity señaló en un informe que, históricamente, cuando disminuyen los riesgos extremos —como la posibilidad de un conflicto prolongado—, la deuda soberana en situación de impago o estrés en mercados emergentes suele repuntar. Esto responde a expectativas de cambio político, alivio de sanciones y eventuales procesos de reestructuración.
Salman Ahmed, responsable global de Macro y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity, indicó que el comportamiento actual podría seguir ese patrón. Añadió que las primeras señales de cooperación del nuevo gobierno venezolano con Estados Unidos podrían impulsar aún más los precios de los bonos.
El movimiento fue aún más pronunciado en la deuda a dos años. El bono emitido con cupón de 9,25 % redujo su rendimiento hasta 67 %, frente al 71 % registrado el lunes y al 95 % observado el viernes anterior a la intervención estadounidense. Este nivel no se veía desde comienzos de enero de 2024.
En paralelo, el precio de ese título se revalorizó 35 % respecto al viernes, al subir de 32,6 % a 44 %.
Analistas coinciden en que el repunte de los bonos responde a las expectativas de que una mayor tutela estadounidense sobre Venezuela, bajo el mandato de la presidenta Delcy Rodríguez, permita aumentar la producción petrolera, mejorar los ingresos fiscales y avanzar hacia una eventual reestructuración de la deuda externa.
EFE
