Las muertes en centros del ICE aumentaron este año en Estados Unidos, con 11 fallecimientos entre enero y junio.
Cinco de esos casos ocurrieron en Florida, donde esta semana se inauguró un nuevo centro de detención apodado Alligator Alcatraz, en los Everglades.
Muertes recientes en Florida
La víctima más reciente fue Isidro Pérez, un inmigrante cubano de 75 años que murió el 26 de junio tras ser hospitalizado.
Estuvo detenido tres semanas en el centro Krome, en Miami. La causa del deceso aún está bajo investigación.
Tres días antes, Johnny Noviello, ciudadano canadiense residente legal desde 1991, murió en una prisión federal habilitada como centro migratorio.
Sufría de epilepsia y tomaba medicamentos; su muerte tampoco figura en el registro oficial de fallecimientos del ICE.
Denuncias por condiciones precarias
Organizaciones migratorias denuncian que las condiciones en los centros del ICE se han deteriorado desde el inicio del segundo mandato de Trump.
Algunas instalaciones presentan sobrepoblación de hasta un 17 %, aunque autoridades locales lo niegan.
El legislador republicano Carlos Giménez afirmó tras una visita al centro Krome que no observó hacinamiento ni condiciones insalubres.
El polémico Alligator Alcatraz
El presidente Donald Trump asistió a la inauguración del nuevo centro en los Everglades, que costará 245 dólares por día y por cama.
Allí cabrán hasta 5.000 detenidos. Trump describió el sitio como “hermoso” y bromeó sobre enseñar a los migrantes a escapar de caimanes.
Las muertes en centros del ICE evidencian una crisis en las políticas migratorias, con creciente preocupación sobre los derechos humanos de los detenidos.
