Valencia, 29 de diciembre de 2025-. Aseguraron que el PIB agrícola terminó el 2025 en crecimiento. La producción agrícola mostró avances en rubros estratégicos, mientras se fortalecieron mecanismos de coordinación entre el sector público y privado. Aun así, la disponibilidad de financiamiento y la infraestructura limitada continúan afectando la competitividad de los productores.
Aseguraron que el PIB agrícola terminó el 2025 en crecimiento
El sector agropecuario registró incrementos en maíz, arroz, café, cacao, palma africana y productos cárnicos. Sin embargo, la siembra de maíz presentó una leve disminución en Portuguesa debido a lluvias fuera de temporada. En Guárico, en cambio, la producción de maíz superó a la de los últimos cinco años, destacando el efecto positivo de sistemas de riego.
La recuperación también abarca arroz, que creció más del 15 % respecto a 2024, y rubros exportables como cacao y café. Los productos del mar, incluidos camarones, contribuyeron históricamente al PIB agrícola, aunque enfrentan desafíos legales que afectan su rendimiento comercial.
Según el ingeniero Saúl Elías López, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines, el país avanza hacia la soberanía agroalimentaria, pero la competencia desleal y la escasez de financiamiento limitan la expansión en sectores hortícolas y otros rubros.
Proyecciones y sostenibilidad
El economista Alejandro Gutiérrez señaló que el PIB agrícola creció entre 5 % y 6 % en 2025, consolidando un crecimiento sostenido desde 2020. Este avance beneficia la disponibilidad de alimentos por habitante, aunque la inseguridad alimentaria persiste en hogares pobres.
Se espera que la agenda para 2026 se centre en fortalecer la infraestructura, asegurar financiamiento accesible y promover la inversión privada y extranjera. La incorporación de tecnología, como la agricultura de precisión y la digitalización, será clave para mejorar rendimientos por hectárea.
Asimismo, se proyecta la recuperación de la citricultura tras la erradicación de la fiebre aftosa y la adopción de prácticas agrícolas más resilientes frente al cambio climático. La consolidación de nichos de exportación y la mejora de la logística serán determinantes para sostener el crecimiento del agro venezolano.
