Valencia, 9 de abril de 2026-. Alertan sobre la crisis energética que el conflicto de Oriente Medio provocó. La crisis energética tras alto el fuego comenzó a evidenciarse tras el anuncio de tregua entre Estados Unidos e Irán. La medida permitió reabrir parcialmente el estrecho de Ormuz.
Este paso generó alivio inmediato en los mercados energéticos. El petróleo Brent cayó 12%, pasando de 103 a 91 dólares por barril.
El gas en Europa también registró una baja significativa. Su precio descendió hasta un 17% tras el anuncio.
Sin embargo, la situación sigue siendo frágil. Analistas advierten que la recuperación total tardará más tiempo.
Alertan sobre la crisis energética que el conflicto de Oriente Medio provocó
La crisis energética tras alto el fuego continúa debido a los problemas logísticos en el Golfo. Durante semanas, el tránsito marítimo estuvo casi paralizado.
Actualmente, unos 187 buques cisterna permanecen atrapados. Transportan cerca de 172 millones de barriles de crudo y derivados.
Además, hay unos 15 buques de gas natural licuado detenidos. También se reportan 41 embarcaciones con fertilizantes.
En total, alrededor de 715 buques siguen varados en la zona. Esta situación afecta el suministro global de energía y materias primas.
Antes del conflicto, unos 130 barcos cruzaban diariamente el estrecho. Ahora, solo unos pocos se han atrevido a hacerlo.
Mercado volátil y riesgos persistentes
La crisis energética tras alto el fuego refleja la volatilidad del mercado. Antes del anuncio, el Brent alcanzó un máximo de 144 dólares.
El crudo sigue siendo un 30% más caro que antes del conflicto. El gas mantiene un aumento cercano al 40%.
A esto se suma la incertidumbre sobre la seguridad en la zona. Las aseguradoras han elevado los costos para las navieras.
Expertos señalan que las primas de riesgo seguirán presentes. Esto podría encarecer aún más el transporte energético.
Daños en infraestructura y producción
La crisis energética tras alto el fuego también está ligada a los daños en infraestructura. La producción de petróleo en el Golfo cayó más de 10 millones de barriles diarios.
Esto representa cerca del 10% de la demanda mundial. La recuperación de estos niveles tomará tiempo.
En el sector gasífero, los daños son más graves. Instalaciones clave como Ras Laffan en Qatar fueron afectadas.
La reparación de algunas plantas podría tardar entre tres y cinco años. Además, reiniciar operaciones requiere procesos técnicos complejos.
