Abelardo De La Espriella ordena a la nueva cúpula militar una ofensiva frontal contra las guerrillas tras prohibir los eufemismos y declararles la guerra como grupos terroristas. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó este miércoles a los nuevos mandos de las Fuerzas Militares desplegar una ofensiva total para recuperar el control territorial, neutralizar a las bandas del crimen organizado y combatir sin tregua a las organizaciones guerrilleras, a las que catalogó formalmente como estructuras terroristas.
Ciertamente el mandatario exigió aplicar toda la fuerza legítima del Estado para restablecer el orden público y frenar la expansión de los grupos armados en las regiones más vulnerables.
Nueva doctrina de seguridad, veto a eufemismos y acto en Bogotá
En relación con los lineamientos presentados durante el acto de transmisión de mando en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova en Bogotá, el jefe de Estado prohibió expresamente el uso de términos diplomáticos o concesiones discursivas para referirse a los grupos armados ilegales.
En este sentido el gobernante encomendó al nuevo ministro de Defensa, el mayor general retirado Jorge Eduardo Mora López, la misión estratégica de derrotar al crimen de manera definitiva en todos los departamentos del territorio colombiano.
«En este país no hay disidentes, grupos subversivos ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política. En mi Gobierno está absolutamente prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistolas y dinamita. Son terroristas y así los vamos a tratar», sentenció De la Espriella ante la oficialidad.
Por consiguiente el mandatario instruyó a los comandantes de división a intensificar las operaciones tácticas sobre el terreno.
Críticas a la gestión previa, balance operativo y persecución armada
Señalamientos contra el gobierno anterior y finanzas ilícitas
Por su parte De la Espriella cuestionó con dureza la política de seguridad del gobierno de su antecesor Gustavo Petro (2022-2026), afirmando que el manejo oficial previo permitió que diversas comunidades cayeran bajo el dominio de la extorsión y el miedo.
En este contexto el mandatario denunció que las facciones armadas sostienen su aparato delictivo a través del narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal, repudiando las posturas complacientes adoptadas en el pasado reciente frente a estos grupos.
Balance de capturas y bajas en las primeras semanas de gestión
Por otro lado el mandatario reveló los primeros resultados operacionales obtenidos desde su toma de posesión el pasado 7 de agosto, reportando la muerte de 21 cabecillas de diferentes estructuras al margen de la ley y la captura de más de 530 personas acusadas de cometer delitos de alto impacto. Ciertamente el gobernante remarcó que las tropas tienen la instrucción precisa de perseguir sin descanso a todos los integrantes de las bandas armadas para ponerlos a disposición judicial o neutralizarlos en combate.
Con información de EFE
