Video muestra el rescate de dos iguanas tras ser raptadas por un niño para alimentarse y destapa una alarmante trama de explotación infantil en la venta de fauna silvestre. La difusión de un material audiovisual este martes 25 de agosto en Maracaibo expuso la severa precariedad social que impacta a la infancia local, al captar el momento en que un niño capturaba iguanas silvestres en plena vía pública con el propósito de conseguir alimento para su hogar.
La escena se registró en las inmediaciones de la sede de la Fundación Gato Feliz, cuyos integrantes abordaron de inmediato al menor para conocer su situación e impedir el sacrificio de los reptiles.
El intercambio solidario, rescate de los animales y llamado a la conciencia
En relación con el abordaje inicial, una representante de la fundación —quien prefirió resguardar su identidad— conversó con el pequeño, quien confesó entre lágrimas que recurrió a la captura de los animales porque en su vivienda no disponían de insumos para preparar el almuerzo del día.
En este sentido la vocera acordó con el menor entregarle una bolsa con víveres contentiva de pan, queso, galletas y bebidas gaseosas, asumiendo además el compromiso de adquirir carne para el sustento de su núcleo familiar a cambio de la entrega voluntaria de los ejemplares para su posterior liberación.
«No estoy haciendo este video para dar lástima, sino para educar que las iguanas se respetan; no podemos salvar al mundo, pero sí sembrar conciencia en los jóvenes que representan el futuro», reflexionó la activista mientras reincorporaba a las especies en una zona segura.
Por consiguiente la institución remarcó en sus redes sociales que la educación ambiental y la empatía ciudadana resultan indispensables para frenar el maltrato animal en contextos de necesidad extrema.
Pronunciamiento de ambientalistas y denuncias de explotación infantil
Patrón recurrente e inacción policial en las calles
Por su parte el pronunciamiento de la organización ambientalista Mapache Ecoaventura generó un amplio debate institucional tras advertir que la cacería de iguanas por parte de infantes constituye una práctica cotidiana y normalizada en distintos cuadrantes de la capital zuliana.
En este contexto la ONG cuestionó la marcada pasividad de los cuerpos de seguridad ciudadana, señalando que en múltiples recorridos han constatado cómo los uniformados presencian estas capturas en las aceras sin ejecutar ningún tipo de llamado de atención o medida de protección hacia los menores.
Redes de comercio ilegal y venta por divisas
Por otro lado Mapache Ecoaventura alertó que, tras profundizar las averiguaciones de campo, descubrieron que detrás de varios de estos casos no solo subyace la escasez de alimentos, sino también la operatividad de redes de comercio informal no autorizadas.
Ciertamente la entidad denunció que terceros instrumentalizan a los infantes para vender los reptiles en la vía pública a razón de dos o tres ejemplares por un dólar, configurando un delito tipificado expresamente como explotación infantil según el marco legal venezolano vigente.
Con información de Alertas 24
