Últimas Noticias– Caracas, 9 de octubre de 2023. En días pasados, el ex analista de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) Larry Johnson, aseguró que “tenemos que estar continuamente peleando contra alguien para que nuestras industrias de defensa sigan en pie, porque la economía de Estados Unidos depende de eso”.
Tal afirmación, hecha en el programa “Judging Freedom” “Juzgando la libertad”, conducido por el ex juez y analista Andrew Napolitano, no revela nada nuevo, pues a lo largo de la historia hay suficientes ejemplos de la propensión de ese país a estar involucrados en conflictos bélicos.
El mismo Johnson, mencionó que “mientras Rusia desde 1991 ha participado en cinco operaciones militares fuera de su territorio, todas en sus fronteras, incluyendo la operación militar especial en Ucrania, EEUU desde ese mismo año ha estado involucrado en 215 intervenciones militares en otros países”.
El ex analista de la CIA, plantea entonces una interrogante: “Juzgando por los números, ¿cuál es el país que actúa como imperialista?”.
Corporaciones
El politólogo Walter Ortiz coincide con ese planteamiento, apuntando que el estadounidense es “un modelo político y económico que necesita guerras para mantenerse y el saqueo de los recursos estratégicos de pueblos enteros bajo la mampara de ir a ´liberarlos´, cuando en realidad es una maniobra más acabada del mismo proceso de enriquecimiento hasta lo máximo posible de las grandes corporaciones militares que resultaron ganadoras de las guerras de Corea y Vietnam, así como de la invasión a Panamá”.
En la misma línea también menciona “la supuesta lucha contra el terrorismo y que hoy, incluso en una economía mundial en crisis por la burbuja de la pos pandemia y ahora en el intento de desmontar la globalización, ante las grandes victorias del mundo multipolar encabezado por China, tienen expresión en la provocada guerra de Ucrania”.
Precisamente en este conflicto, Walter Ortiz asegura que “los verdaderos ganadores serán los aparatos bélicos que suministran oxígeno al régimen de Kiev, dejando allí grandes ganancias y el sostenimiento de la economía estadounidense en general, solo por ese lado, sin valorar otros aspectos, como el energético”.
El periodista español Zigor Aldama, en un articulo del 2 de mayo pasado titulado “Estados Unidos, el gran beneficiado económico de la guerra en Ucrania”, sostuvo que “ámbitos relevantes de la economía de ese país están obteniendo resultados récord”, poniendo como ejemplo “el sector de defensa, que sostiene unos 800.000 empleos directos”.
“Los datos no dejan lugar a dudas: las exportaciones de armamento americano se dispararon el año pasado un 49,1%, hasta superar los 200 mil millones de dólares”, precisó, agregando que si bien EEUU dona una gran cantidad de armamento al régimen de Volodimir Zelenski, “gran parte de lo que sus militares disparan contra el enemigo es comprado”, con un gasto militar más elevado este año.
Presupuesto militar pasa de 870 mil millones
Para este 2023, el Congreso de Estados Unidos aprobó todo lo relacionado a Defensa, cuya cifra es de 877.900 millones de dólares, presupuesto más elevado de cualquier país del mundo en este rubro, con todo lo que ello implica.
En lo que respecta a los aportes para Ucrania, el gasto solo durante este año asciende a 10.800 millones de dólares, a los cuales debería sumarse cerca de 1.300 millones aprobados en julio pasado, mientras que desde el inicio de la operación militar especial de Rusia en ese país en febrero de 2022, el paquete total alcanza 40 mil millones, según la agencia Reuters.
“Fue el propio presidente Dwight Eisenhower quien en 1961 pronosticó el peligro de la presencia del aparato militar de EEUU como un complejo que podría ordenar y determinar la actuación de ese sistema político”, recuerda el politólogo Walter Ortiz.
“La economía de esa nación, que ejerció un dominio imperial bastante amplio después de la Segunda Guerra Mundial, a pesar del coloso soviético, ha precisado hacer la guerra y no la paz para sostenerse, ya que su ADN viene de un proceso colonizador, tanto a lo interno como en sus áreas de influencia”, precisa el analista.
Eso explica, según Ortiz, “cómo se extendió territorialmente, saqueando y subyugando pueblos, así como una relación con América Latina no de cooperación mutua, sino de imposición, invasiones, guerras, sostenimiento de elementos dictatoriales”.

En solo 17 años no ha estado en guerra
Desde su independencia en 1776, solo en 17 años Estados Unidos no se ha visto involucrado en una guerra, según lo revela Andrés Ferrari Haines.
En un articulo titulado “Estados Unidos: una economía de guerra contra la sociedad”, fechado el 30 de abril de 2022 que recoge el diario argentino Página 12, Haines, quien pertenece al Programa de Postgrado en Estudios Estratégicos Internacionales y al Grupo de Estudio de ese país, adiciona que “desde 1991, solo en 1997 y 2000”, Washington “no estuvo en un enfrentamiento bélico”.
“En este período, se involucró en 15 guerras, sin contar otras intervenciones”, detalla, aportando otro dato:
“Una visión del impacto del gasto militar de Estados Unidos en este siglo es la referencia de los 93,26 millones de dólares por hora que le cuesta la guerra contra el terrorismo, según el conteo del sitio National Priorities, llevando el total acumulado desde 2001 a más de 7,6 billones de dólares”, precisa, para luego indicar que “el presupuesto militar para 2022 fue de 778 mil millones de dólares, y para 2023 se solicitaron 813 mil millones. Con casi 40% del presupuesto militar mundial, Estados Unidos supera lo que gastan en ese rubro los siguientes 11 países juntos”.