Sobrevivientes de abusos eclesiales en Bolivia exigen al papa León XIV una respuesta definitiva por los crímenes jesuitas durante su gira por Suramérica. La Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS) solicitó formalmente este sábado 7 de noviembre de 2026 al papa León XIV una «respuesta institucional justa y definitiva» frente a las reiteradas denuncias por agresiones sexuales contra infantes cometidas primordialmente por sacerdotes jesuitas en misiones y colegios del país.
El colectivo de afectados aprovechó el contexto de la gira apostólica del sumo pontífice por Uruguay, Argentina y Perú para difundir una carta abierta donde expone la inacción de los tribunales eclesiásticos locales.
La carta abierta a León XIV y la denuncia del andamiaje de impunidad
En el documento remitido a la Santa Sede, la agrupación de víctimas enfatizó que las quejas introducidas ante las delegaciones católicas bolivianas cayeron en saco roto.
En tal sentido, la CBS expresó con crudeza su frustración ante la jerarquía católica: «la crisis de abusos en Bolivia no encuentra una respuesta institucional adecuada», a pesar de que los afectados consignaron expedientes ante la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), la Nunciatura Apostólica y el cardenal Toribio Ticona.
A este respecto, el texto alertó al vicario de Cristo sobre un mecanismo de complicidad que blindó a los transgresores: «en todos los casos» que involucran a miembros de la congregación imperó la impunidad mediante un «andamiaje institucional que facilitaba sus crímenes y los protegía».
Aunado a esto, los firmantes recalcaron que esta red de encubrimiento salpicó directamente a las cúpulas de la orden en España y Bolivia, alcanzando incluso a la Curia General en Roma.
Asimismo, la organización solicitó expresamente al líder de la Iglesia católica que abra un espacio en su itinerario por los tres países vecinos para escuchar los testimonios de los sobrevivientes bolivianos.
El balance de víctimas en albergues y centros educativos
Los expedientes en Cochabamba y Santa Cruz
Por otra parte, la misiva recapituló varios episodios que describen como «graves» y ampliamente «documentados», perpetrados décadas atrás por religiosos que hoy en su mayoría ya fallecieron.
Entre los testimonios recopilados figura el Hogar de Niños Huérfanos de Tacata, situado en el departamento central de Cochabamba, donde la organización contabiliza «cerca de 150 víctimas» a manos de al menos cinco jesuitas.
En consecuencia, el documento incorporó los ultrajes registrados en la Colonia Piraí, una institución orientada al cuidado de huérfanos y menores sin hogar en Santa Cruz, donde identificaron a «otras 150 víctimas» sometidas a un esquema de «violación serial» por parte de sacerdotes y personal laico.
Dicha relación de agravios incluye igualmente a 35 menores vulnerados dentro de la filial de la ONG Defensa de Niños Internacional, caso que involucra al cura que administraba el centro.
De igual manera, el historial más masivo corresponde al emblemático colegio Juan XXIII de Cochabamba, donde la asociación registró a «400 víctimas de cinco jesuitas que eran directores, educadores, enfermeros y guías espirituales».
Los escándalos de Pedrajas y Roma ante la justicia
Por añadidura, el pliego recordó el impacto del sacerdote español Alfonso Pedrajas, fallecido en 2009, cuyo diario secreto reveló decenas de agresiones tras una investigación que publicó el periódico El País el 30 de abril de 2023.
A raíz de esas revelaciones, los tribunales ordinarios condenaron a un año de cárcel a los exprovinciales españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix por encubrir los delitos cometidos por Pedrajas mientras ejercía como director escolar.
En tal sentido, la negativa del Arzobispado de Cochabamba a tramitar la excomunión de ambos exprovinciales bajo el argumento de que «no tiene competencia» avivó la indignación ciudadana en días pasados.
Por otro lado, la carta rememoró el expediente del cura español Luis Roma, quien murió en 2019 tras abusar de «más de 75 niñas indígenas guaraníes», un proceso donde cuatro ex altos mandos jesuitas enfrentan investigaciones por encubrimiento de violación agravada luego de que la propia congregación admitió la verosimilitud de las denuncias formuladas en 2019 mediante fotografías y manuscritos explícitos.
Con información de EFE
