Rebeldes hutíes denuncian la muerte de 22 civiles tras un bombardeo en Al Shariya y señalan a la coalición liderada por Arabia Saudí. Un violento ataque armado segó la vida de al menos 22 civiles este sábado 7 de noviembre de 2026 en las inmediaciones orientales de la capital yemení, Saná.
El Gobierno de facto que encabezan los insurgentes hutíes atribuyó formalmente esta mortífera incursión a la coalición militar extranjera que capitanea Arabia Saudí en territorio yemení.
La devastación en la aldea de Al Shariya y el reporte del Ministerio de Salud
A través de un despacho informativo urgente, las autoridades médicas de la administración rebelde detallaron la magnitud de las pérdidas humanas en la zona afectada.
En tal sentido, el Ministerio de Salud y Medio Ambiente hutí precisó la gravedad del panorama asistencial: «Según los informes preliminares, el ataque causó la muerte de 22 civiles, en su mayoría mujeres y niños, y dejó 30 heridos. Se prevé que el número de víctimas aumente. Además, un camarógrafo de la cadena de televisión Al Masirah (controlada por los hutíes) resultó herido mientras desempeñaba sus funciones profesionales».
A este respecto, el ataque golpeó de lleno a la pequeña aldea de Al Shariya, perteneciente a la demarcación del distrito de Bani Hashish, ubicado al este del casco urbano de Saná.
Aunado a esto, las detonaciones redujeron a escombros cinco residencias familiares, sepultando a sus ocupantes en horas de la madrugada.
El vocero principal de la organización insurgente, Mohamed Abdulsalam, recurrió a su cuenta oficial en la red social X para fustigar el accionar militar de Riad, afirmando que el reino saudita «continúa atacando a civiles en mercados y aldeas».
No obstante, las autoridades saudíes y los portavoces del Gobierno yemení reconocido internacionalmente mantienen un estricto mutismo y rechazan emitir declaraciones sobre el hecho.
El bombardeo previo en Taiz y el balance sangriento de Naciones Unidas
Las acusaciones mutuas por la matanza en el mercado
Por otra parte, este violento episodio sucede a una acción militar similar ejecutada apenas ayer viernes en la provincia suroccidental de Taiz.
En esa localidad, un proyectil impactó de lleno contra las instalaciones de un concurrido mercado popular, segando la existencia de 30 transeúntes y compradores.
En consecuencia, los líderes hutíes responsabilizaron de inmediato a la alianza regional que lidera la monarquía saudí por ordenar el ataque sobre el centro de abasto.
Sin embargo, el vocero castrense del Ejecutivo yemení legítimo, Majid al Nuzaili, refutó tal señalamiento y acusó directamente a los combatientes hutíes de disparar contra la población civil en un sector bajo constante disputa territorial.
Dicha confrontación discursiva impide esclarecer la autoría material del ataque, puesto que ninguna misión de observadores independientes logró verificar las versiones contrapuestas en el terreno.
La alarmante cifra de fallecidos desde el mes de agosto
Por añadidura, esta nueva tragedia profundiza el drama de un conflicto armado que acumula una cifra superior a 1.700 muertes desde el pasado mes de agosto, según las estadísticas levantadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Los equipos humanitarios en el terreno alertan que el colapso hospitalario agrava la atención de los 30 heridos que ingresaron este sábado a los centros médicos de la capital.
En tal sentido, los médicos y rescatistas de Saná temen que el número de decesos aumente en las próximas horas debido a la gravedad de los traumas que presentan los sobrevivientes.
Por otro lado, los organismos defensores de los derechos humanos exigen un alto al fuego inmediato para frenar las agresiones contra instalaciones civiles no combatientes.
C0n información de EFE
