Sicarios en bragas rojas asesinan a balazos a una mujer frente a su casa en el estado Anzoátegui y las autoridades vinculan el crimen a disputas por cupos laborales dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco. Dos sujetos armados asesinaron a balazos a una ciudadana identificada como Omaira de Jesús Silvera, de 45 años, justo cuando salía de su residencia en el sector La Manga de la localidad de Zuata, municipio José Gregorio Monagas del estado Anzoátegui.
El sangriento hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 25 de octubre, cobrando notoriedad pública este martes 27 de octubre de 2026 mientras los sabuesos de los cuerpos de seguridad avanzan en las pesquisas periciales. Dicho suceso movilizó rápidamente a los vecinos de la zona tras escuchar las detonaciones a corta distancia que segaron la vida de la víctima.
La emboscada a quemarropa y la fuga en motocicleta
Los primeros reportes policiales precisan que los atacantes ejecutaron la emboscada pasadas las 4:00 de la madrugada en las inmediaciones del inmueble habitacional en la entidad oriental.
Los homicidas vestían bragas de trabajo de color rojo y sorprendieron a Silvera en la entrada del inmueble, abriendo fuego sin mediar ningún tipo de conversación previa con la víctima.
Los proyectiles impactaron letalmente en el cuello y en el pecho de la fémina, dejándola tendida en el pavimento con heridas de extrema gravedad.
Consumada la agresión a sangre fría, los individuos emprendieron la huida a toda velocidad a bordo de una unidad de dos ruedas con rumbo desconocido.
En tal sentido, familiares y vecinos de la zona auxiliaron con rapidez a la herida y la subieron a un vehículo particular para trasladarla de emergencia hacia el ambulatorio más cercano.
No obstante, el personal médico de guardia constató que Silvera ingresó al recinto de salud sin signos vitales debido a la hemorragia interna que causaron los impactos.
A este respecto, los residentes de la localidad exigen a las instituciones judiciales mayor presencia de patrullaje preventivo para frenar las acciones sicariales en las calles de la parroquia.
Aunado a esto, las comisiones mixtas de seguridad levantaron testimonios en la escena para elaborar los retratos hablados de los autores materiales del atentado.
Asimismo, los funcionarios verifican las características de las prendas de vestir industriales utilizadas por los pistoleros para determinar si laboran activamente en instalaciones adyacentes.
La hipótesis de venganza por el control en la Faja Petrolífera
El nexo con la asignación de plazas de empleo
Por otra parte, los investigadores del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) manejan preliminarmente la hipótesis de una venganza o un ajuste de cuentas.
Dicha línea de investigación cobra mayor fuerza al relacionar el atentado mortal con las labores que desempeñaba la mujer dentro del aparato productivo de la zona.
Silvera ejercía funciones vinculadas a la gestión y al control directo en la asignación de cupos laborales para proyectos dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco.
En consecuencia, los detectives sospechan que grupos delictivos dedicados al cobro de vacunas y al control del mercado de trabajo planificaron el ataque letal para desplazar su influencia en los campos energéticos.
De igual manera, los sabuesos interrogan al círculo social y laboral de la infortunada para comprobar si en fechas recientes recibió amenazas o advertencias por disputas de contratos.
El rastreo de los gatilleros y los despliegues de seguridad en el estado Anzoátegui
Por añadidura, los mandos policiales del estado Anzoátegui ordenaron puntos de control relámpago en las trochas y vías rurales que comunican a Zuata con los municipios vecinos.
Las patrullas revisan a conductores de motocicletas que circulen por los corredores limítrofes para dar con el paradero de los dos sospechosos.
Por otro lado, los expertos forenses recolectaron los casquillos percutidos en el sitio del suceso para someterlos a análisis de comparación balística en los laboratorios ministeriales.
De modo que el atuendo en bragas rojas de los atacantes, los tiros directos al cuello y pecho, la fuga a alta velocidad y el trasfondo de las pugnas laborales delinean un caso de enorme gravedad en el sur anzoatiguense.
Con información de Alertas 24
