Vecinos de Tacuato denuncian la muerte de siete perritos y el hallazgo de mascotas agonizantes en Carirubana al tiempo que claman por justicia en el estado Falcón ante la falta de pruebas contra los agresores. Los habitantes de la población de Tacuato, ubicada en el municipio Carirubana del estado Falcón, denunciaron este sábado 24 de octubre de 2026 la muerte violenta de siete perros dentro de la localidad.
Las familias del sector expresaron su dolor tras presenciar los últimos momentos de varias mascotas que agonizaban en las calles de la barriada sin recibir auxilio veterinario a tiempo. Dicha comunidad rural exigió a los organismos policiales y entes protectores intervenir de inmediato para impedir que personas inescrupulosas sigan vulnerando los derechos de los animales domésticos en la zona.
El testimonio de las víctimas y el drama en las calles
Los residentes describieron la impotencia que experimentan al encontrar a sus animales sin vida en las inmediaciones de sus residencias:
- Las personas afectadas manifestaron una enorme desolación luego de recorrer las calles de Tacuato y toparse con mascotas muertas y otras convalecientes entre convulsiones.
- La pobladora Catherine López precisó el alcance de la tragedia comunitaria al contabilizar siete perros fallecidos, advirtiendo que otros ejemplares aún continúan agonizando en el poblado.
- Los vecinos intentaron suministrar remedios caseros y abundante agua a los caninos afectados con la intención de revertir la intoxicación sin conseguir salvarlos.
- La comunidad teme que los autores del hecho dejen sustancias tóxicas en las veredas, poniendo en riesgo latente a los niños pequeños que juegan en los frentes de las viviendas.
- Los dueños de las mascotas señalan que estos episodios representan una flagrante violación a las normativas de protección a la fauna doméstica que rigen en el país.
En tal sentido, las familias afectadas reclaman el despliegue de patrullajes preventivos para disuadir a quienes dispersan cebos letales en horas de la madrugada.
A este respecto, diversos médicos veterinarios de la región advierten que los venenos utilizados contra animales callejeros provocan fallos orgánicos fulminantes y un sufrimiento atroz.
Aunado a esto, los defensores de los derechos de los animales en Carirubana ofrecieron orientación a las víctimas para documentar los síntomas clínicos de los canes perjudicados.
Asimismo, los líderes comunitarios de Tacuato evalúan convocar a una asamblea general para levantar un censo riguroso de las mascotas que aún habitan en el sector.
La falta de evidencias, el llamado a la conciencia y la acción policial
El vacío probatorio y la exigencia ética
Por otra parte, los denunciantes enfrentan un serio obstáculo procesal al carecer de pruebas visuales directas para sustentar un expediente penal.
La habitante Eliani Sevilla confirmó con pesar que el vecindario no dispone de elementos materiales ni grabaciones que permitan señalar a un sospechoso con nombre y apellido ante la Fiscalía.
No obstante, Sevilla justificó la necesidad de levantar la voz públicamente para conmover la conciencia moral de quien perpetró estas acciones tan deplorables contra criaturas indefensas.
Dicho pronunciamiento busca que los responsables comprendan la gravedad de atentar contra seres vivos que brindan compañía y afecto a los hogares de la zona.
En consecuencia, los vecinos prefieren recurrir a la denuncia pública como mecanismo de presión social ante la dificultad de presentar denuncias legales individualizadas.
De igual manera, los residentes solicitan la instalación de luminarias en las calles oscuras para vigilar el tránsito nocturno de personas ajenas al vecindario.
El exhorto a las autoridades de Falcón
Por añadidura, el reclamo de los habitantes de Carirubana busca una respuesta institucional contundente que siente un precedente sancionatorio.
Los ciudadanos reiteraron el llamado urgente a las autoridades competentes del estado Falcón para que adopten medidas de seguridad y frenen la repetición de estos hechos tan lamentables.
Dicha intervención demanda la participación de la policía municipal y de las fiscalías ambientales para recolectar muestras toxicológicas en los puntos donde cayeron los caninos.
Por otro lado, los activistas pro derechos de los animales recuerdan que el ordenamiento jurídico castiga el maltrato animal y exige la custodia responsable de los entornos vecinales.
De modo que la muerte de los siete perros, el testimonio angustiado de Catherine López y Eliani Sevilla, la carencia de pistas materiales y el clamor colectivo desde Tacuato sacuden la tranquilidad del municipio Carirubana.
Con información de Unión Radio
