EEUU fija postura sobre María Corina Machado en el diálogo venezolano al sostener que «este proceso no se trata de ninguna persona en particular» y que se debe priorizar reformas antes de las elecciones. Un alto representante del gobierno de Estados Unidos puntualizó este miércoles 21 de octubre de 2026 que las negociaciones entre el oficialismo y la disidencia venezolana no gravitan alrededor de individualidades al remarcar que «este proceso no se trata de ninguna persona en particular».
El vocero norteamericano enfatizó que la mesa de concertación instalada en Caracas persigue crear bases electorales transparentes y verificables para toda la sociedad, en lugar de promocionar candidaturas o liderazgos exclusivos.
Subrayó que el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, condicionan la realización de comicios a la consolidación previa de estabilidad económica y cambios profundos en los órganos comiciales.
La premisa de acuerdos colectivos y el respaldo de Machado
La delegación estadounidense justificó su estrategia de anteponer los consensos técnicos e institucionales a cualquier figura política individual:
- El funcionario norteamericano zanjó el debate sobre los liderazgos ante la prensa: «Este proceso no se trata de ninguna persona en particular, se trata de un resultado duradero para el pueblo venezolano: las elecciones. Es el mejor y único proceso de este tipo en 30 años».
- La diplomacia de Washington extendió una invitación directa a la organización de María Corina Machado para incorporarse a las deliberaciones políticas.
- El representante estadounidense ponderó el respaldo que brindó la dirigente: «Ella lo apoyó, lo que demuestra su importancia. Eso me da confianza de cara al futuro».
- Tanto Machado como el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia resolvieron semanas atrás no asistir de forma presencial a las mesas, aunque siguen el curso de los contactos sin deslegitimar los avances.
- Ambos dirigentes monitorean desde el exterior el cumplimiento de las metas trazadas por la Casa Blanca en territorio venezolano.
En tal sentido, analistas internacionales consideran acertado despersonalizar las conversaciones para impedir que desacuerdos individuales paralicen la agenda institucional.
A este respecto, diversos sectores de la disidencia reconocen que contar con el respaldo de Machado otorga peso político a las comisiones técnicas.
Aunado a esto, las organizaciones cívicas en Caracas valoran que la mediación foránea concentre sus exigencias en salvaguardas ciudadanas y no en cuotas partidistas.
Asimismo, los representantes políticos sentados en el hotel caraqueño coinciden en que la prioridad radica en construir un árbitro imparcial para futuras votaciones.
La agenda institucional frente a la exigencia de un calendario
Asuntos humanitarios y reformas estructurales
Por otra parte, los equipos de trabajo acumulan debates sobre temas de alta sensibilidad social y legal.
Las sesiones plenarias abordaron con urgencia la distribución de asistencia a los damnificados por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio.
Los negociadores acordaron paralelamente modificaciones estructurales al sistema judicial venezolano y dictaron medidas de apertura para la libertad de prensa y expresión.
Dicha tercera fase de intercambios concentró sus esfuerzos en definir garantías cívicas, participación de organizaciones partidistas y la reestructuración del poder electoral.
En consecuencia, los asesores jurídicos elaboran proyectos normativos para materializar las reformas que demandan los sectores democráticos.
De igual manera, los gremios productivos esperan que estos consensos generen certidumbre para la reactivación del aparato comercial.
La presión de la calle y los tiempos de Marco Rubio
Por añadidura, la dirigente opositora mantiene una estrategia activa de demanda ciudadana para fijar plazos perentorios.
Machado insiste en que las autoridades deben pautar una fecha exacta para los comicios presidenciales sin dilaciones injustificadas.
La líder opositora promueve paralelamente una movilización de calle para este jueves 22 de octubre con el propósito de exigir la publicación inmediata del cronograma comicial.
Sin embargo, el secretario Marco Rubio ratifica públicamente que el país necesita primero sanear sus instituciones y estabilizar sus finanzas antes de abrir las urnas.
Por otro lado, los observadores electorales advierten que apresurar votaciones sin depurar el sistema comprometería la legitimidad de los resultados.
De modo que la negativa de Washington a centrar el diálogo en una figura específica, el respaldo de Machado, la insistencia de Rubio en reformas previas y la marcha por una fecha electoral marcan la agenda política del país.
Con información de CNN
