Valencia, 2 de octubre de 2026-. El papa León XIV pidió por Venezuela en una oración elevada desde el Vaticano en la jornada mundial del rosario.
Durante un encuentro con mil trecientos asistentes en los Jardines Vaticanos, el pontífice dedicó una plegaria especial por las familias venezolanas y cubanas, recordando el origen venezolano de la iniciativa internacional.
Oración por Venezuela desde la Gruta de Lourdes
Según informó el portal Vatican News, el papa León XIV encabezó este jueves en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos la iniciativa internacional “Un millón de niños rezando el Rosario”, donde dedicó una oración especial por Venezuela, pidiendo por la esperanza, la paz y el bienestar de las familias en el país.
Ante 1.300 personas, el pontífice destacó la importancia de la oración como un gesto de fe y esperanza para las naciones que atraviesan momentos difíciles. «Oremos por los niños de Ucrania, víctimas de la guerra; por las familias de Siria, Líbano y Tierra Santa, obligadas a abandonar sus hogares; por los cristianos perseguidos en Pakistán y en otros lugares; y por las familias en Cuba y Venezuela, para que no pierdan la esperanza», expresó.
La propuesta mundial, promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en comunión con el Día Mundial del Rosario, fue presentada al Santo Padre por el cardenal Kurt Koch. El purpurado resaltó que la actividad se desarrollará hasta el próximo 7 de octubre en parroquias, familias y escuelas de todo el mundo.
Origen venezolano del movimiento global
Uno de los aspectos destacados durante la jornada fue el recordatorio sobre el nacimiento de este movimiento espiritual. De acuerdo con lo explicado por ACN Internacional, la iniciativa surgió en el año 2005 en Caracas, Venezuela, cuando un grupo de niños se reunió de manera espontánea para rezar el rosario.
Desde entonces, la práctica se transformó en un movimiento global adoptado por la fundación pontificia para extenderse por diversos continentes. En 2023, la participación superó por primera vez el millón de inscritos oficialmente, consolidando una cadena de fe que este año volvió a sumar a parroquias, colegios y familias venezolanas.
