Familias damnificadas por los sismos en Manuelita Sáenz de La Guaira exigen inspección de geólogos y auxilio en campamentos. En el marco de la emergencia habitacional que enfrentan las comunidades del litoral central tras la reciente actividad sísmica, unas 80 familias residentes del sector Manuelita Sáenz, ubicado en la parroquia Carlos Soublette del estado La Guaira, solicitaron formalmente este sábado 26 de septiembre de 2026 una inspección pericial urgente de sus inmuebles y asistencia humanitaria prioritaria para todos los perjudicados.
Los afectados exteriorizaron su profunda zozobra debido a que las grietas amenazan con desplomar las estructuras, mientras los grupos familiares permanecen a la intemperie sin recibir respuestas concretas de los despachos estatales.
Peticiones técnicas y demanda de planes sociales
La comunidad organizada redactó un pliego de exigencias puntuales para canalizar una solución ante la contingencia que compromete su patrimonio familiar.
Los habitantes reclaman la presencia inmediata de ingenieros y peritos calificados para determinar la habitabilidad de cada una de las edificaciones perjudicadas.
En tal sentido, los vecinos solicitan su incorporación prioritaria dentro de los programas de asistencia gubernamental, incluyendo asignaciones de crédito hipotecario para la rehabilitación o reconstrucción de paredes.
Asimismo, los jefes de hogar piden acceso directo a las iniciativas estatales como el plan Venezuela Renace, entre otros mecanismos de contingencia habitacional.
Yaniret Carrillo, residente del sector y vocera del grupo damnificado, visibilizó la angustia diaria que padecen las madres de la zona ante el peligro de derrumbes:
«Tenemos muchos niños y estamos pasando trabajo».
Aunado a esto, los pobladores temen que nuevos movimientos de tierra terminen de derrumbar las paredes que sostienen sus antiguos techos.
Realidad precaria en el campamento y promesas pendientes
Espera prolongada por peritajes de expertos
Por otra parte, los residentes denunciaron la lentitud de los organismos con competencia en materia de gestión de riesgos:
Los voceros comunitarios aseguraron que varias instituciones les prometieron el envío de equipos de geólogos para levantar estudios del suelo, pero hasta la fecha ninguna cuadrilla acude al lugar.
En consecuencia, el retardo burocrático incrementa el temor colectivo ante fallas de borde o deslizamientos en la pendiente de la montaña.
De igual manera, los afectados advierten que no ingresarán a las casas hasta contar con certificaciones oficiales de seguridad emitidas por Protección Civil.
Escasez de víveres e insumos para pernoctar
Por añadidura, el transcurrir de las jornadas agrava la precariedad de quienes debieron desalojar sus moradas de manera imprevista:
La rutina diaria de estas 80 familias transcurre dentro de un campamento improvisado instalado en las cercanías del barrio.
No obstante, los damnificados enfrentan serias carencias de suministros elementales para pernoctar, pues los víveres, el agua potable y los productos sanitarios escasean con mayor fuerza con el paso de las horas.
Por otro lado, los vecinos reiteran que los recursos propios se agotaron, obligando a los adultos a improvisar cobijos rústicos para resguardar a los infantes de las lluvias y la brisa marina.
Con información de Unión Radio
