Canciller de Cuba advierte en la ONU una respuesta armada ante un ataque de EEUU mientras Trump descarta al Ejército y promete un acuerdo. Durante el desarrollo de las sesiones plenarias en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, alertó este sábado 26 de septiembre de 2026 sobre la persistencia latente de un ataque militar por parte del Gobierno de Estados Unidos contra el archipiélago caribeño.
En consecuencia, el máximo representante de la diplomacia cubana proclamó ante los delegados mundiales que las fuerzas de su país repelerán con contundencia cualquier agresión armada que vulnere la soberanía territorial.
No obstante, las advertencias del ministro coincidieron de manera directa con un mensaje conciliador del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien desestimó el envío de tropas regulares y apostó abiertamente por consolidar un tratado diplomático entre ambas administraciones.
Discurso en la ONU y advertencia sobre el costo de una invasión
El canciller cubano aprovechó su turno en el podio de la Asamblea General para dimensionar las secuelas de un hipotético enfrentamiento en el mar Caribe.
Rodríguez remarcó que las autoridades de la isla abrigan el firme deseo de eludir una confrontación armada, aunque garantizaron una reacción frontal e inmediata en caso de una incursión extranjera:
«De materializarse, constituiría un crimen de gran envergadura, provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una enorme destrucción. Cuba ejercería con toda su determinación y energía su legítimo derecho a defenderse».
En tal sentido, el jefe diplomático enfatizó que los dirigentes gubernamentales en La Habana reconocen plenamente la magnitud del desafío que enfrenta la isla para garantizar su seguridad nacional y supervivencia soberana.
Asimismo, el canciller rechazó cualquier pretexto que intente construir la Casa Blanca para justificar agresiones bélicas contra la nación.
Aunado a esto, Rodríguez ratificó en declaraciones previas a la cadena NBC News que Washington jamás encontrará motivos válidos para atacar militarmente a Cuba, desestimando al mismo tiempo que en su país se repita una maniobra análoga a la ejecutada en territorio venezolano.
La contraparte de Donald Trump desde Washington
Rechazo al despliegue militar y planes de apertura
Por otra parte, el jefe de Estado norteamericano rebajó el nivel de las alarmas castrenses durante un contacto con los periodistas en los jardines de la Casa Blanca:
Trump formuló sus declaraciones momentos después de que la cadena informativa CBS News revelara informes de inteligencia que indican preparativos operativos de las Fuerzas Armadas estadounidenses para una eventual incursión táctica.
En consecuencia, el presidente estadounidense restó validez a la ruta armada y respaldó la vía del diálogo directo:
«No creo que sea necesario el Ejército. EE.UU. y Cuba harán un acuerdo».
De igual manera, el mandatario exteriorizó su disposición a brindar ayuda económica y propiciar un escenario de apertura en la isla antillana.
Por añadidura, el dignatario sustentó su interés negociador recordando que existe una numerosa comunidad de cubano-estadounidenses radicada en Norteamérica que anhela regresar y visitar su tierra de origen.
Expectativa regional ante el cruce de discursos
Por otro lado, los analistas de geopolítica internacional intentan determinar si los anuncios de Trump reflejan una negociación reservada o si representan una maniobra de distracción estratégica:
Las delegaciones diplomáticas presentes en la sede de la ONU monitorean los roces bilaterales, prestando especial atención a los movimientos navales en aguas del estrecho de Florida.
De modo que las declaraciones contrapuestas entre el canciller Rodríguez y el gobernante Trump configuran un panorama de incertidumbre en torno a la estabilidad hemisférica.
Con información de EFE
