Medicina Legal confirma que la niña venezolana hallada en una alcantarilla de Bogotá murió por asfixia y rastrea signos de abuso. A través de un primer dictamen técnico que ratifica la comisión de un atroz crimen en la capital colombiana, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinó este viernes 18 de septiembre de 2026 que la niña venezolana Ana Lucía González, de nueve años, pereció víctima de asfixia mecánica tras el hallazgo de su cadáver en una alcantarilla ubicada en el sur de Bogotá.
Las autoridades judiciales catalogaron el hecho formalmente como una muerte violenta tipificada bajo el delito de homicidio.
Hallazgos de la necropsia y confirmación de homicidio
El director general de la institución pericial, Ariel Emilio Cortés, ofreció detalles preliminares sobre el protocolo forense ejecutado sobre los restos de la víctima.
El personal especializado recibió el cuerpo de la pequeña en la sede forense capitalina para realizar el abordaje tanatológico exhaustivo.
En tal sentido, los anatomopatólogos estructuraron un reporte inicial que descarta causas accidentales y confirma un ataque intencional contra la menor.
Asimismo, los patólogos continúan practicando una serie de estudios histopatológicos complementarios en los laboratorios centrales para obtener detalles microscópicos del deceso.
Aunado a esto, los peritos detectaron múltiples hematomas y moretones distribuidos en distintas zonas corporales durante la inspección externa de los restos.
De igual forma, los forenses sustentaron el dictamen de asfixia como el desencadenante directo del colapso respiratorio que causó la muerte de la menor.
Pruebas de laboratorio y la solicitud de la Fiscalía
Los exámenes toxicológicos e histopatológicos en curso
Por otra parte, los expertos del laboratorio criminalístico procesan muestras de tejido para profundizar en las causas exactas del fallecimiento.
En consecuencia, el equipo forense evalúa el grado de los traumatismos encontrados para establecer si los moretones surgieron en horas previas al ahorcamiento o sofocación de la víctima.
La orden para esclarecer posibles agresiones previas
De igual manera, la Fiscalía General de la Nación tomó la dirección del caso y giró instrucciones determinantes a los médicos forenses:
El ente acusador solicitó formalmente a Medicina Legal profundizar las pruebas periciales para confirmar o descartar cualquier tipo de abuso cometido contra la menor antes de que los homicidas le arrebataran la vida.
Por añadidura, los investigadores de la policía judicial recorren los alrededores del conducto subterráneo donde yacía el cuerpo para ubicar cámaras de seguridad y potenciales testigos.
Con información de Notitarde
