Capriles exige renovar el TSJ y el CNE este año para despejar la ruta a presidenciales en 2027 y promete respaldo a María Corina Machado. El diputado de la Asamblea Nacional y excandidato presidencial, Henrique Capriles Radonski, fijó este martes 15 de septiembre de 2026 una posición determinante ante la inminente apertura de una nueva ronda en la mesa de negociación, al asegurar que el país requiere con carácter de urgencia la reestructuración profunda del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE) antes de finalizar el año en curso.
Por lo tanto, el dirigente opositor remarcó durante una entrevista radial que la voluntad política del Ejecutivo basta para implementar ajustes económicos inmediatos, mientras que la transformación de los árbitros institucionales abrirá el camino definitivo para organizar comicios transparentes.
Ante este escenario, Capriles delineó un calendario de transición institucional que posibilitaría celebrar elecciones presidenciales en 2027, al tiempo que ofreció su respaldo categórico y sin reservas al liderazgo popular de María Corina Machado para encabezar la fórmula unitaria del cambio.
La refundación del TSJ y el CNE como antesala a las presidenciales de 2027
Durante su comparecencia en el circuito Éxitos de Unión Radio, Capriles precisó que los acuerdos políticos deben centrar sus esfuerzos en devolver la credibilidad técnica a los poderes públicos antes del cierre de 2026:
«Los venezolanos estamos listos para votar una vez nombren nuevas autoridades del TSJ y CNE. Eso se puede hacer este año. Ahora, ¿elecciones para este año?… Pareciera, de acuerdo a los pasos del proceso, que pudieras terminar 2026 con un nuevo TSJ y CNE y eso abre las puertas para que haya elecciones en 2027. La que se espera es la presidencial».
El legislador explicó que la sociedad civil y los votantes aguardan únicamente la designación de magistrados y rectores imparciales para acudir masivamente a las urnas.
Asimismo, el dirigente sostuvo que la presión diplomática y económica internacional facilitará la consecución de estas metas, instando al gobierno de Estados Unidos a mantener una firmeza semejante a la que aplicó recientemente en el sector de los hidrocarburos.
El respaldo a María Corina Machado y la renovación parlamentaria
Reconocimiento al liderazgo unificador
Por su parte, Capriles dedicó un apartado central de sus declaraciones a evaluar el mapa de liderazgos opositores, subrayando que María Corina Machado goza de un respaldo popular contundente que la sitúa en una posición inmejorable para tejer consensos amplios en el país.
Al respecto, el parlamentario desechó cualquier tipo de rivalidad interna y comprometió el músculo de su organización: «No tengo problema en reconocer la realidad. Ella tiene esa posición de convocar la unidad y superar las diferencias… No se trata de tener una camisa de fuerzas. Es colocar el interés colectivo… Si mañana María Corina es la candidata, por supuesto trabajaremos para que ella gane y eso hay que decirlo sin complejo».
El excandidato insistió en que los actores democráticos deben deponer intereses personales para priorizar la recuperación de las libertades públicas.
La recomposición del Poder Legislativo
Al respecto, Capriles puntualizó que, si bien la contienda por la presidencia de la República constituye la prioridad absoluta de las fuerzas opositoras, la agenda de transición democrática también debe abarcar la renovación formal de la Asamblea Nacional.
El dirigente argumentó que el parlamento actual requiere elecciones legislativas transparentes para reflejar con exactitud la auténtica correlación de fuerzas y la diversidad de pensamiento que impera hoy en la sociedad venezolana.
Con información de Alberto News
