Trump califica de «fuerzas negativas» a quienes exigen regular la inteligencia artificial y desafía la insólita alerta conjunta de Musk, Altman y Amodei para frenar a China. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este domingo 13 de septiembre de 2026 contra los sectores que reclaman normativas y frenos al desarrollo de la inteligencia artificial, tildando de «fuerzas negativas» a quienes promueven regulaciones inmediatas pese al inédito llamado de alerta que formularon los máximos directivos del sector tecnológico, Dario Amodei, Sam Altman y Elon Musk, sobre los peligros inminentes de esta herramienta.
Por lo tanto, el mandatario republicano restó validez a las preocupaciones de la industria durante un encuentro con periodistas en Irlanda previo a un juego de golf, defendiendo la necesidad estratégica de acelerar las innovaciones para impedir que China arrebate el liderazgo digital a Washington.
Ante este escenario, la postura del jefe de Estado choca de frente con la preocupación que reina en los laboratorios de Silicon Valley, donde los propios desarrolladores exigen la intervención de las autoridades para contener posibles catástrofes globales.
La carrera contra Pekín, el ensayo de Amodei y la alianza inédita de magnates
En primer lugar, Trump desestimó la propuesta que planteó el cofundador y director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien el sábado difundió un extenso texto en su bitácora digital para implorar una disminución en el ritmo de evolución de los modelos ante amenazas de ciberseguridad y distorsiones macroeconómicas. En este sentido, el mandatario estadounidense antepuso la supremacía nacional ante los micrófonos de la prensa internacional.
«Podemos poner salvaguardas, podemos hacer esto y aquello. Pero creo que hay muchas fuerzas negativas planteando el tema que no deberían estar planteándolo. Y están planteando cosas que no van a suceder. Pero quien gane con la IA, gana. Es una expresión que se me ocurrió y es verdad (…) Estamos liderando ante China en IA. Somos el país más sofisticado del mundo. Y, francamente, quiero mantenerlo de esa manera», proclamó Trump con firmeza.
Asimismo, el manifiesto de Amodei provocó un hecho sin precedentes en el sector tecnológico al sumar el respaldo explícito de sus más fieros rivales de mercado, Sam Altman de OpenAI y Elon Musk de xAI, quienes coincidieron en la necesidad de incorporar auditorías externas para mitigar riesgos de bioterrorismo, ciberataques descontrolados y la eventual pérdida del dominio humano sobre los sistemas.
Fractura en el Capitolio, presiones demócratas y las advertencias de Coxon
Enfrentamiento legislativo entre republicanos y demócratas
Por su parte, el debate tecnológico desató un fuerte choque de posturas en el Capitolio de Washington.
Al respecto, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, alineó su criterio con Trump al rechazar de plano cualquier moratoria de emergencia que pueda conceder ventajas a Pekín, convocando a reuniones inmediatas con las cúpulas de las empresas tecnológicas para este lunes o martes; en una posición completamente opuesta, el líder del bloque demócrata en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, exigió al Congreso «actuar con urgencia» para contener el avance de los algoritmos y fijó un encuentro parlamentario el martes donde la regulación de la inteligencia artificial ocupará la más alta prioridad de debate.
La deserción de Jacob Coxon y los temores internos
Al respecto, la controversia política estalla pocos días después de que el investigador Jacob Coxon presentara su renuncia irrevocable a Anthropic, tras laborar también en OpenAI, denunciando que las compañías anteponen la rivalidad comercial al resguardo colectivo de la humanidad.
El experto de 27 años alertó en su cuenta oficial de la red social X sobre la gravedad del panorama: «Quienes desarrollan la IA creen sinceramente que esta podría acabar con todos nosotros antes de que termine la década. No se trata de una maniobra publicitaria.
De hecho, muchos ejecutivos e investigadores de alto nivel suelen matizar sus declaraciones ante la prensa para parecer sensatos, pero he escuchado a esas mismas personas expresar temor».
Con información de EFE
