Egipto e Italia sellan un pacto estratégico para frenar los flujos migratorios clandestinos hacia Europa mientras abren un canal de empleo legal. Los gobiernos de Egipto e Italia suscribieron este jueves 3 de septiembre de 2026 un ambicioso convenio bilateral orientado a detener de forma categórica los flujos migratorios clandestinos que parten desde el norte de África con destino al territorio europeo, articulando de manera paralela un programa de capacitación técnica para que profesionales egipcios puedan incorporarse al mercado laboral italiano bajo esquemas plenamente regularizados.
Por lo tanto, el entendimiento diplomático sitúa a la nación árabe como una pieza de contención indispensable para la estabilidad del Mediterráneo, considerando que sus fronteras acogen en la actualidad a millones de desplazados y solicitantes de asilo provenientes de distintas latitudes del continente africano y de Oriente Medio.
Ante este escenario, la alianza formalizada entre Roma y El Cairo busca sustituir los peligrosos trayectos controlados por redes de trata de personas por vías legales y ordenadas de migración laboral.
Decreto conjunto en la Nueva Capital y canal laboral para técnicos egipcios
En primer lugar, los términos del convenio fueron anunciados en rueda de prensa desde la Nueva Capital Administrativa de Egipto, situada al este de El Cairo, por el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, tras culminar una ronda de reuniones de trabajo con su homólogo egipcio, Badr Abdelaty.
En este sentido, el jefe de la diplomacia italiana precisó que la adopción de este decreto conjunto responde a la necesidad compartida de combatir sin concesiones las redes de tráfico ilícito de personas, remarcando que la migración desordenada vulnera directamente los estándares de seguridad interior de ambas naciones.
Asimismo, Tajani enfatizó que la administración italiana está abierta a integrar mano de obra egipcia en su aparato productivo, por lo que el acuerdo prioriza programas formativos en territorio norteafricano que preparen a los aspirantes antes de su traslado legal a Europa.
«Hemos hablado sobre la inmigración irregular en ambos países. Italia y Egipto se comprometen a hacer frente al tráfico de personas, y estamos en desacuerdo con la inmigración irregular, que afecta a la seguridad en nuestros países. Entendemos bien que la inmigración irregular se redujo en gran parte gracias a lo que Egipto hace», declaró puntualmente Antonio Tajani al valorar el blindaje costero de la nación anfitriona.
La presión de diez millones de extranjeros y el tapón fronterizo frente a Libia
Éxodo sudanés y la gestión de refugiados en territorio egipcio
Por su parte, el canciller italiano puso en relieve la compleja carga humanitaria que soporta la infraestructura pública egipcia tras la llegada masiva de más de 1,5 millones de ciudadanos sudaneses que huyeron de la guerra civil desatada en su país en abril de 2023.
De manera paralela, las estimaciones oficiales de las autoridades de El Cairo elevan a cerca de diez millones el volumen total de «invitados», término institucional con el que la administración estatal designa a la población de extranjeros y refugiados que residen dentro de sus límites soberanos.
Cierre de rutas marítimas y el bloqueo a la migración asiática
Al respecto, Tajani destacó la eficacia de las fuerzas de seguridad egipcias para neutralizar las tentativas de cruce marítimo desde sus costas mediterráneas, lo que ha obligado a caravanas de migrantes de diversas nacionalidades, incluidos contingentes procedentes de Bangladés, a desviar sus recorridos terrestres hacia la porosa frontera con Libia para intentar zarpar hacia las costas del sur de Europa.
Asimismo, el representante del gobierno italiano insistió en que Roma respaldará logísticamente las medidas de vigilancia fronteriza para evitar que estas travesías clandestinas sigan alimentando los negocios de las mafias regionales.
Con información de EFE
