Los bonos venezolanos se disparan tras la avanzada de Donald Trump sobre el crudo y Wall Street proyecta la mayor reestructuración de la historia financiera. Los títulos de la deuda soberana venezolana experimentaron un fuerte repunte en los mercados secundarios internacionales luego de que la administración del presidente Donald Trump diera pasos decisivos para asumir una posición de control sobre una porción sustancial de las reservas petroleras del país sudamericano.
Por lo tanto, los fondos de inversión globales comenzaron a descontar en sus cotizaciones un eventual incremento sostenido en la extracción y venta de hidrocarburos, elemento medular para nutrir de liquidez las arcas públicas.
Ante este escenario, los operadores de Wall Street calculan que este giro geopolítico allana el camino para lo que se perfila como el proceso de reestructuración de pasivos más colosal de la historia financiera moderna, con montos que podrían superar holgadamente la barrera de los 200.000 millones de dólares.
Rally hacia los 54 centavos y el optimismo de los fondos internacionales
En primer lugar, los papeles de la República con vencimiento fijado para el año 2027 escalaron hasta cotizarse en torno a los 54 centavos de dólar según los registros recopilados por la agencia Bloomberg, reflejando un renovado apetito por el riesgo venezolano.
No obstante, los analistas recuerdan que al incorporar el cúmulo de intereses moratorios no cancelados durante los años de cesación de pagos, estas valoraciones actuales equivalen en la práctica a una expectativa de recuperación inferior a un tercio del capital adeudado.
En este sentido, la reapertura del flujo energético comienza a transformar el atractivo de estos instrumentos entre los gestores de cartera más agresivos.
Al respecto, Damien Buchet, director de inversiones de la firma Principal Finisterre, admitió el interés que despiertan estos movimientos al señalar que el acuerdo petrolero aumenta de forma tangible la probabilidad de que se generen entradas genuinas de dólares estadounidenses que en el futuro puedan respaldar el servicio de la deuda reestructurada.
Por su parte, los comités de inversión elaboran modelos matemáticos basados en curvas de producción cruda para definir la sostenibilidad real de los pasivos a largo plazo, entendiendo que sin crudo fluyendo hacia los puertos de exportación cualquier intento de canje carecería de sustento material.
Las proyecciones de Wall Street y el riesgo de una quita masiva
Pronósticos de extracción y demoras en los informes oficiales
Por su parte, Simon Waever, estratega de la firma de banca de inversión Morgan Stanley, argumentó mediante una nota técnica que la señal política y económica transmitida por el pacto energético entre Washington y Caracas resulta más relevante en este instante que la letra pequeña del convenio, la cual todavía exige aclaraciones jurídicas sustanciales.
De manera paralela, desde Jefferies Financial Group proyectan que el bombeo venezolano podría alcanzar los 2 millones de barriles diarios en un horizonte de cinco años si el plan impulsado por Trump se sostiene en el tiempo y se materializan los 100.000 millones de dólares en inversiones proyectadas. Sin embargo, el avance de los precios de los bonos ha mostrado cierta cautela debido a que los bonistas aguardan la publicación oficial del balance macroeconómico y de deuda que la administración pública debió divulgar desde mediados de año, retraso que empujó a algunos fondos a reducir posiciones por temor a encontrarse con una masa de acreencias mayor a la prevista.
El impacto de la deuda total y los escenarios políticos de VanEck
Al respecto, David Austerweil, analista de la firma global VanEck, pronosticó que el rescate financiero de Venezuela representará la reestructuración más grande de la historia, pudiendo trepar hasta los 229.000 millones de dólares en caso de consolidar las deudas comerciales de la estatal PDVSA y los títulos emitidos en moneda nacional.
Asimismo, Austerweil enfatizó que la recuperación de la industria de los hidrocarburos será la única fuente significativa de divisas capaz de sostener los pagos en las próximas décadas, calculando que el recorte o quita sobre el valor nominal de los papeles oscilará en un rango de entre el 26 % si se consolida una transición hacia un gobierno de oposición y un severo 83 % si prevalece la continuidad política de la administración actual.
Por su parte, Javier Kulesz desde la mesa de dinero de Jefferies advirtió que aunque los anuncios generan confianza a corto plazo, el mercado exigirá ver el desembolso efectivo de los capitales antes de convalidar nuevas alzas desmedidas.
Con información de Bloomberg
