Valencia, 3 de septiembre de 2026-. Secretario de Energía de Estados Unidos fue tajante al asegurar que China no va a recibir ingresos de la producción petrolera de Venezuela en conjunto con empresas norteamericanas.
El funcionario estadounidense explicó que Pekín no tendría derecho a recibir ingresos derivados de la nueva producción petrolera venezolana.
Las declaraciones fueron ofrecidas en una entrevista con Bloomberg, tras los convenios firmados este miércoles 2 de septiembre.
Los acuerdos involucran a compañías como Chevron, ENI y GE Vernova. Su objetivo es aumentar la producción de crudo y fortalecer la infraestructura energética venezolana.
Secretario de Energía de Estados Unidos fue tajante al asegurar que China no va a recibir ingresos de la producción petrolera de Venezuela en conjunto con empresas norteamericanas
Wright también señaló que Estados Unidos trabaja en mecanismos para reestructurar la deuda de Venezuela.
Según explicó, este proceso resulta necesario para avanzar con el desarrollo de los proyectos petroleros previstos.
El secretario de Energía afirmó que Venezuela mantiene una importante deuda histórica.
También sostuvo que los nuevos desarrollos deben generar beneficios para los venezolanos, los estadounidenses y los mercados energéticos internacionales.
«Los yacimientos que se desarrollarán serán en beneficio del pueblo venezolano, de los estadounidenses y de los mercados energéticos mundiales», afirmó Wright.
La política energética impulsada por la administración de Donald Trump busca modificar la participación internacional en el sector petrolero venezolano.
En ese contexto, Estados Unidos pretende reducir la influencia de empresas provenientes de China y Rusia.
La estrategia contempla el retorno de compañías estadounidenses y la participación de firmas internacionales en nuevos proyectos.
Más empresas internacionales evalúan acuerdos
La vicepresidenta y presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que otras empresas también prevén participar.
Entre ellas mencionó a Shell, BP y Repsol, que podrían suscribir acuerdos para desarrollar proyectos en la industria petrolera.
La incorporación de estas compañías ampliaría la participación extranjera en el sector energético venezolano.
Los nuevos convenios se producen mientras Caracas evalúa además su permanencia en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Venezuela forma parte del grupo de países que fundaron la organización hace más de seis décadas.
Consultado sobre una eventual salida venezolana de la OPEP, Wright aseguró que no ha conversado sobre ese asunto con funcionarios venezolanos.
La posición estadounidense sobre los ingresos de la nueva producción marca un elemento relevante dentro de los acuerdos energéticos anunciados.
El planteamiento también refleja el objetivo de Washington de limitar la influencia de China y Rusia en la industria petrolera venezolana.
Por ahora, los proyectos contemplan la participación de empresas internacionales y buscan elevar la producción de crudo.
